El director municipal de Salud en Durango, Esteban Aguilar, advirtió que las familias en el estado están adquiriendo alimentos de baja calidad nutricional, lo que está generando un cambio preocupante en los patrones de salud: de la desnutrición por carencia hacia la malnutrición por sobrepeso y obesidad.
Esta tendencia coincide con datos de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares, que señalan una disminución en el gasto alimentario de los duranguenses desde hace cuatro años.
“Actualmente estamos viendo que ya vamos más hacia la malnutrición por sobrepeso y obesidad”, indicó Aguilar. Señaló que, en años anteriores, la población atendida por el municipio presentaba principalmente carencias nutricionales, al grado de requerir suplementos alimenticios, pero que esa situación ha cambiado.
“No podría definir si hay una dificultad para el acceso a los alimentos, pero sí podría inferir que el problema está más en la calidad de los alimentos”, explicó el funcionario, al señalar que se observa un mayor consumo de productos ultraprocesados o “comida chatarra”, lo que representa un nuevo reto para la salud pública local.

























