La propuesta de reforma electoral y el denominado “Plan B” representan un intento de concentración del poder y no una medida efectiva de ahorro, advirtió la presidenta del Comité Directivo Estatal del PRI, Dany Soto, al señalar riesgos para la autonomía de estados, municipios y órganos democráticos en el país.
Indicó que el argumento de reducción de costos es “un discurso manipulador”, ya que, dijo, existen áreas donde realmente podrían generarse ahorros significativos, como en grandes proyectos federales o en el combate a la corrupción. “No es un tema de ahorro, es un intento de control. Los ahorros que se plantean serían mínimos frente a lo que se podría lograr si realmente se combatiera la corrupción”, expresó.
La también legisladora sostuvo que estas propuestas debilitan a las instituciones electorales y abren paso a un modelo centralista. “Vamos rumbo a que las instituciones pierdan fuerza y que todo se controle desde el gobierno federal, lo que nos llevaría a escenarios del pasado que ya habían sido superados”, afirmó.
Además, cuestionó el uso de mecanismos como la revocación de mandato, al considerar que podrían emplearse con fines político-electorales en los próximos comicios.
Finalmente, Dany Soto aseguró que el PRI mantendrá su postura en defensa de la democracia, la autonomía institucional y el equilibrio de poderes, y adelantó que el partido dará la batalla política rumbo a los siguientes procesos electorales.


























