La tercera etapa de la avenida Río Grande fue entregada por el gobernador Esteban Villegas Villarreal y el alcalde Toño Ochoa, con una inversión de 79 millones 334 mil 634 pesos. La obra beneficia a más de 123 mil duranguenses y a 32 colonias, con cuatro carriles, ciclovías, sendero peatonal seguro y alumbrado público.
La nueva infraestructura comprende casi un kilómetro de vialidad y busca mejorar la conexión entre la carretera al Mezquital y la carretera México, además de facilitar los traslados hacia viviendas, escuelas y centros de trabajo.
Javier Chávez Cibrián, director municipal de Obras Públicas, explicó que esta etapa cuenta con dos carriles por sentido, arborización, sistema de riego y cisternas, además de espacios para peatones y ciclistas. Los trabajos también incluyeron infraestructura de agua potable, alcantarillado y alumbrado público.
La obra representa un cambio para las familias que transitan por el sector, donde anteriormente las condiciones del terreno dificultaban la movilidad, especialmente durante la temporada de lluvias.
Irma Aldama, vecina beneficiada, señaló que la avenida forma parte de sus recorridos cotidianos, pues su hija vive en la colonia Cristóbal Colón. Recordó las dificultades que enfrentaban las familias para llevar a sus hijos a la escuela debido al lodo.
“Los papás tenían que cargar a los niños para que no pisaran el lodo, entonces abre un panorama muy amplio”, expresó.
Con esta tercera etapa, la avenida Río Grande fortalece la conectividad entre distintos sectores de la ciudad, mejora las condiciones de tránsito para automovilistas, ciclistas y peatones, y contribuye a elevar la plusvalía de las viviendas y propiedades de la zona.



