Anti Escuelas Católicas, Masonería gala

La masonería francesa pone la mira en escuelas privadas católicas antes de las elecciones

Por Solène Tadié

ACIPRENSA, 09 de septiembre de 2026.

Apenas unos días después de que el funeral católico de un destacado masón y exsenador provocara controversia entre los católicos franceses, el recién reelegido líder de la mayor organización masónica de Francia reavivó una antigua fractura entre la masonería francesa y la educación católica.

En declaraciones a Le Figaro el 28 de agosto, Guillaume Trichard, reelegido gran maestro del Gran Oriente de Francia (GODF, por sus siglas en francés), afirmó que su obediencia —término utilizado para referirse a la jurisdicción de una logia masónica— pretende influir en la contienda presidencial de 2027, comenzando por la educación, y anunció que publicará “un libro blanco sobre la escuela de la República, con numerosas propuestas”.

En su mira están las escuelas independientes que funcionan sin contrato con el Estado, conocidas en Francia como écoles hors-contrat, o “escuelas sin contrato”, muchas de ellas de identidad o inspiración católica, que, según afirmó, “no tienen cabida en la República”.

A diferencia de la red mucho más amplia de escuelas privadas francesas con contrato estatal, en su mayoría católicas, las escuelas sin contrato no reciben financiamiento estatal regular y conservan mayor autonomía, aunque siguen sujetas a inspecciones gubernamentales y a requisitos educativos básicos.

Aunque la mayoría de estas escuelas sin contrato señaladas por Trichard son oficialmente aconfesionales, muchas fueron fundadas por comunidades católicas, a menudo de orientación tradicionalista, que optaron por no registrarse ante la Iglesia para eludir tanto la supervisión diocesana como la estatal.

“No tienen cabida en la República”

La educación es sólo uno de los puntos en la agenda del recién reelegido líder del GODF, que tiene una larga trayectoria de ejercer presión política en ámbitos afines a sus objetivos.

Por ejemplo, Trichard atribuyó recientemente a su obediencia el mérito de haber allanado el camino para la nueva ley francesa que legaliza la eutanasia y el suicidio asistido. Estas declaraciones abiertamente políticas contrastan con la tradicional cultura de discreción de la masonería.

Trichard, de 50 años, obtuvo 31 de los 36 votos en el 161º Convento del GODF, celebrado en Burdeos el 28 de agosto. Según el relato de la propia organización, se convirtió en el primer ex gran maestro en regresar al cargo en 37 años, después de haber dirigido el GODF en 2023-2024.

Cuando Le Figaro le preguntó qué quería ver entre las propuestas educativas de los candidatos presidenciales de 2027, Trichard respondió que “el Gran Oriente de Francia es un ferviente promotor de la educación pública gratuita y laica”.

“Todo el mundo conoce el papel que desempeñaron los masones en las leyes de Jules Ferry [las leyes de 1881-1882 que hicieron gratuita, obligatoria y laica la educación primaria francesa], pero creo que las escuelas privadas sin contrato no tienen cabida en la República”, afirmó.

“Porque ‘sin contrato’ significa que no existe un contrato con la República indivisible, laica, democrática y social, lo que puede abrir la puerta a abusos importantes”, añadió.

El gran maestro también señaló que, a comienzos de 2027, el GODF publicará un manifiesto más amplio que expondrá “nuestras esperanzas para Francia, Europa y el mundo” sobre cuestiones que van desde el Estado de derecho hasta la inteligencia artificial. “Esperamos que los candidatos [presidenciales] se inspiren en estas próximas propuestas para sus programas y sus argumentos”, afirmó.

La reacción de los comentaristas católicos no se hizo esperar, y varios acusaron al GODF de intentar inmiscuirse en asuntos sociales. “La Iglesia de la República prepara sus armas para 2027, en particular contra la enseñanza libre”, tituló Le Salon Beige su comentario.

Al reflexionar sobre las razones por las que las escuelas sin contrato se habían convertido en “la escuela que hay que derribar”, la columnista Gabrielle Cluzel sostuvo en el sitio de noticias Boulevard Voltaire que esto se debe a que “son esencialmente confesionales, es decir, católicas”.

Cluzel precisó que el islam, que representa una proporción muy pequeña de las escuelas sin contrato, “no es lo que preocupa a Guillaume Trichard”. Describió las escuelas sin contrato como “la muestra de control intacta, preservada del gran experimento pedagógico de aprendiz de brujo” del sistema escolar nacional.

Un antiguo rival vuelve a la carga

Francia contaba con 2.557 escuelas sin contrato en el año escolar 2025-2026, según la asociación Créer son école, un sector que ha crecido de forma sostenida desde 2017. Oficialmente, sólo alrededor de una de cada seis se registra como católica.

Sin embargo, esa cifra no refleja plenamente el carácter real del sector, puesto que la mayoría de las nuevas escuelas católicas “sin contrato” no solicitan el reconocimiento de su obispo local, según ha informado el diario católico La Croix, por temor a una “alineación con la enseñanza católica bajo contrato” y a su supervisión más estrecha.

En 2020, la revista de izquierda Politis lamentó que más de tres cuartas partes de las escuelas financiadas por la Fondation pour l’école, el principal patrocinador privado del movimiento, fueran en realidad católicas, incluidas decenas vinculadas a órdenes tradicionalistas como la FSSP o incluso la FSSPX.

Por tanto, las declaraciones de Trichard no fueron un arrebato aislado. En julio de 2025, el GODF también figuró entre las 24 organizaciones laicistas y masónicas que firmaron una declaración conjunta contra la apertura de la Académie Saint-Louis de Chalès, un internado católico exclusivamente para varones en la región de Sologne, respaldado por el multimillonario católico Pierre-Édouard Stérin.

La declaración sostenía que el modelo católico de “educación integral” de la escuela equivalía a un adoctrinamiento y rompía con el consenso republicano sobre la educación mixta. Pese a ello, la autoridad educativa regional autorizó la escuela ese mismo mes, para su apertura en septiembre de 2025.

El papel del GODF en la construcción de la Tercera República laica (1870-1940) y de su perdurable sistema educativo es un hecho documentado históricamente del que la propia organización se atribuye el mérito.

En el llamado Affaire des Fiches, revelado en 1904, las logias del Gran Oriente de toda Francia proporcionaron al Ministerio de Guerra información secreta sobre la asistencia a Misa de los oficiales del Ejército y la educación religiosa de sus hijos.

Los oficiales considerados demasiado católicos eran clasificados bajo el nombre en clave “Cartago” y resultaban perjudicados, mientras que los masones y los republicanos convencidos, clasificados como “Corinto”, eran favorecidos. El escándalo provocó la caída del gobierno de entonces, pero no antes de que hubiera influido en miles de carreras profesionales.

La “guerra escolar” que aquel escándalo dejó parcialmente al descubierto nunca se ha detenido realmente. En 1984, el gobierno socialista de Mitterrand intentó integrar las escuelas privadas en un sistema público unificado mediante el proyecto de ley Savary, lo que desencadenó una reacción sin precedentes en la Francia de la posguerra.

Una manifestación celebrada el 24 de junio en París —que reunió entre 850.000 y 2 millones de personas, según las estimaciones de la Policía y de los organizadores— llevó a la retirada del proyecto de ley unas semanas después.

Las escuelas católicas de Francia han afrontado una supervisión estatal más intensa en los últimos años. Un informe parlamentario sobre la violencia en las escuelas, publicado en julio de 2025, dedicó gran parte de su atención a las instituciones católicas con contrato estatal.

En diciembre de ese año, la propia Secretaría General de la Enseñanza Católica francesa publicó un informe en el que denunciaba inspecciones estatales abusivas e intrusivas en escuelas católicas, incluidos interrogatorios a profesores sobre su asistencia a Misa y fotografías tomadas por inspectores de los diarios espirituales privados de los alumnos.

El Gran Oriente, que se prepara para conmemorar su 300º aniversario en 2028, afirma que está movilizando unas 1.400 logias en todo el país para realizar actos públicos de cara a las elecciones. Ese impulso público marca una ruptura con la tradicional cultura de discreción de la organización, reforzada dos días después de la reelección de Trichard, cuando se convirtió en el primer gran maestro en la historia del GODF en reavivar la llama de la Tumba del Soldado Desconocido, bajo el Arco del Triunfo de París, el 30 de agosto.

Mientras tanto, el gran maestro también se atribuyó ante Le Figaro el mérito de la nueva ley francesa de ayuda para morir, como prueba de que las posturas que el GODF ha defendido durante mucho tiempo terminan convirtiéndose en políticas públicas.

“La promulgación de la ley el 18 de agosto no surgió de la nada”, afirmó, al remontar ese esfuerzo a un proyecto de ley presentado en el Senado en la década de 1970 por Henri Caillavet, quien también había sido el ponente en el Senado de la ley que legalizó el aborto en Francia. “Miren cuánto hemos avanzado”.

Artículo publicado originalmente en el National Catholic Register. Traducido y adaptado por el equipo de ACI Prensa.

Etiquetas: masones, masonería, Iglesia Católica en Francia.