La Paz, un tema toral en Le贸n XIV

An谩lisis: La primera Semana Santa de Le贸n XIV, sus llamados a la paz y la voz de la Santa Sede hoy

Por Andrea Gagliarducci.

ACIPRENSA, 08 de abril de 2026.

01:02 p. m.

 

En un gesto que marc贸 el tono de su primera Pascua como Pont铆fice romano, Le贸n XIV llev贸 personalmente la Cruz a lo largo de las 14 estaciones del V铆a Crucis en el Coliseo el Viernes Santo, convirti茅ndose en el primer Papa en d茅cadas en hacerlo.

 

Fue un gesto poderoso, no s贸lo porque mostr贸 a un Pont铆fice fuerte y vigoroso 鈥攃omo Juan Pablo II al inicio de su pontificado, y tambi茅n Pablo VI, quien estableci贸 la tradici贸n del V铆a Crucis en el Coliseo鈥, sino tambi茅n a uno que comprende el poder de las acciones simb贸licas. Los gestos de Le贸n XIV son deliberados y est谩n arraigados en la tradici贸n cristiana y 鈥渞omana鈥. Esta es una clave para entender su pontificado.

 

La elecci贸n de llevar la tradicional mozzetta en las ocasiones oficiales, la reinstauraci贸n del lavatorio de los pies de sacerdotes como ap贸stoles en San Juan de Letr谩n, y el hecho de llevar personalmente la cruz (o la custodia, como hizo durante la procesi贸n de Corpus Christi) son se帽ales de su intenci贸n de centrar la identidad de la Iglesia.

 

Al recurrir a estas tradiciones, Le贸n presenta la fe como fundamento del mensaje de la Iglesia al mundo, subrayando el poder de los s铆mbolos por encima de la ret贸rica.

 

Partiendo de esta premisa, el Papa decidi贸 llevar la cruz, subrayando que, en el sufrimiento, nuestros ojos deben estar puestos en Cristo. Mediante este gesto, quiso desaparecer 茅l mismo y dejar a Cristo en primer plano, como afirm贸 en su primera homil铆a papal en la Capilla Sixtina.

 

En medio de estos gestos simb贸licos, el Papa tambi茅n hizo a煤n m谩s expl铆cito el clamor global de los cristianos por la paz.

 

No es casualidad que el Papa Le贸n eligiera al P. Francesco Patton, franciscano y ex Custodio de Tierra Santa, para redactar las meditaciones del V铆a Crucis. En un a帽o en que se celebra el octavo centenario de la muerte de San Francisco, un franciscano procedente de una zona de conflicto transmite un mensaje de paz.

 

La paz ha estado en el centro de los esfuerzos de Le贸n XIV desde el inicio mismo de su pontificado, cuando, al aparecer por primera vez en la Logia de las Bendiciones, invoc贸 la paz 鈥渄esarmada y desarmante鈥 que s贸lo Cristo puede dar.

 

Los llamamientos de Le贸n XIV a la paz han aumentado tanto en frecuencia como en intensidad, resonando en sus homil铆as y apariciones p煤blicas.

 

En su homil铆a del Domingo de Ramos, por ejemplo, dijo: 鈥淓ste es nuestro Dios: Jes煤s, Rey de la paz鈥 que no escucha la oraci贸n de quienes hacen la guerra y la rechaza diciendo: 鈥楶or m谩s que multipliquen las plegarias, yo no escucho: 隆las manos de ustedes est谩n llenas de sangre!鈥欌.

 

En su mensaje urbi et orbi del Domingo de Pascua, Le贸n fue, sin duda, m谩s urgente y rotundo.

 

鈥淎 la luz de la Pascua鈥, dijo, 鈥溌ej茅monos sorprender por Cristo!鈥.

 

鈥溌ejemos que su inmenso amor por nosotros nos transforme el coraz贸n!鈥, dijo Le贸n. 鈥溌ue quienes tienen armas en sus manos las abandonen! 隆Que quienes tienen el poder de desatar guerras, elijan la paz!鈥. Aunque estas son palabras fuertes de advertencia y exhortaci贸n, pronunciadas sin titubeos ante los poderosos, lo cierto es que los llamamientos de Le贸n XIV suscitan una atenci贸n pasajera antes de caer en la oscuridad. Esto pone de relieve una desconexi贸n entre la estrategia de comunicaci贸n simb贸lica del Papa y la influencia real de su mensaje en el entorno medi谩tico actual.

 

En su publicaci贸n 鈥淣ewman鈥, hace un par de semanas, Matteo Matzuzzi abord贸 las acusaciones de silencio papal. Se critica a Le贸n XIV por no hablar con claridad sobre los palestinos, por no condenar directamente a Israel y por no abordar los grandes conflictos. Sus cr铆ticos ven en su silencio una reticencia a adoptar una postura o a ponerse del lado de la historia.

 

Matzuzzi plantea la cuesti贸n clave: 驴Deber铆a un Papa adoptar posiciones pol铆ticas expl铆citas o deber铆a, en cambio, establecer una direcci贸n general y empoderar a los cat贸licos para actuar? Esta cuesti贸n est谩 en el centro de los debates actuales sobre la comunicaci贸n papal y la eficacia del enfoque elegido por Le贸n XIV.

 

En 煤ltima instancia, la Santa Sede es un actor global.

 

La Santa Sede mantiene relaciones diplom谩ticas precisamente porque esas relaciones le permiten defender a los pobres y a los desfavorecidos, y el Papa est谩 llamado a tener esto en cuenta.

 

El objetivo de Le贸n XIV es la unidad y la paz, poniendo a Cristo en el centro y animando a los cristianos a actuar con fe. Sus mensajes repiten con frecuencia el tema de que el sacerdote es un alter Christus, atrayendo a los creyentes a concentrarse en una acci贸n impulsada por Cristo.

 

El contraste con las intervenciones improvisadas del Papa Francisco y su disposici贸n a entrar directamente en debates pol铆ticos pone de relieve el argumento principal: la eficacia y la recepci贸n de la comunicaci贸n papal dependen de si el Papa habla como participante o como s铆mbolo orientador.

 

El enfoque franco de Francisco gener贸 una reacci贸n inmediata, pero tambi茅n desdibuj贸 el papel diplom谩tico singular de la Santa Sede.

 

Esto complaci贸 a la prensa, que ve铆a en Francisco una forma aut茅ntica de actuar y tambi茅n un campe贸n de todas sus batallas, un 鈥渃aballo desbocado鈥 destinado a crear confusi贸n en la Iglesia, abri茅ndola, de hecho, a la modernidad.

 

Sin embargo, el estilo 鈥渋nconformista鈥 de Francisco tuvo algunas consecuencias graves 鈥攑robablemente no previstas ni deseadas鈥 que siguen necesitando ser afrontadas.

 

La diplomacia es, despu茅s de todo, todo un lenguaje, y abandonarla dice mucho.

 

Para el Papa Francisco, descartar el lenguaje diplom谩tico tambi茅n disminuy贸 la influencia de la Santa Sede; abordar cuestiones inmediatas mediante enc铆clicas y documentos no universales ha convertido al Papa en un actor global entre muchos otros, y no en una figura prof茅tica; buscar acuerdos de paz a cualquier precio 鈥攅mpezando por el controvertido acuerdo sobre los obispos con la China comunista鈥 muestra que la Santa Sede est谩 dispuesta a adoptar cualquier medida para alcanzar objetivos pragm谩ticos.

 

La historia nos ha dado un Papa (Francisco) que fue ampliamente escuchado, incluso controvertido, del mismo modo que fue divisivo, atacado y elogiado desde todos los frentes. El pontificado de Francisco, a su vez, dej贸 una Santa Sede debilitada en un momento hist贸rico crucial.

 

En los 煤ltimos a帽os, la Santa Sede ha visto a sus diplom谩ticos expulsados 鈥嬧媎e Nicaragua, tres intentos de mediaci贸n fracasaron en Venezuela y ha enviado llamamientos para el fin de la guerra en Ucrania que han ca铆do en o铆dos sordos y han dejado a la Santa Sede b谩sicamente recluida en una misi贸n principalmente humanitaria en lugar de diplom谩tica.

 

Le贸n XIV est谩 restaurando los s铆mbolos, pero a煤n no ha restaurado el respeto que inspiran.

 

Act煤a en un entorno que cambia r谩pidamente, donde la comunicaci贸n es extremadamente veloz, de modo que la falta de una respuesta inmediata parece ser una desventaja. Pero act煤a, ante todo, por la Iglesia.

 

Esto disgusta a muchos, que desean influir en el Papa. William McGurn escribi贸 un duro editorial criticando la falta de postura del Papa, se帽alando que a Ir谩n no se lo puede ayudar con homil铆as.

 

Estas cr铆ticas pasan por alto el prop贸sito principal del Papa y de la Santa Sede: aportar equilibrio y buscar la paz. La doctrina social de la Iglesia es su herramienta, pero la aplicaci贸n concreta corresponde a otros. El Papa marca la visi贸n; la acci贸n exige responsabilidad de todos.

 

Es un enfoque incre铆blemente sinodal, seg煤n el mejor significado discernible del t茅rmino, y sin embargo es impugnado por todos aquellos que verdaderamente han defendido la sinodalidad. La sinodalidad deber铆a funcionar como una especie de democratizaci贸n de la Iglesia, pero cuando se trata de ideolog铆a, hay que tomar una posici贸n.

 

Quiz谩 por eso los llamamientos papales se encuentran ahora con la indiferencia medi谩tica.

 

Si en el pasado los debates sobre la presencia medi谩tica del Papa suger铆an una posible diluci贸n del mensaje, el entorno actual con frecuencia deja de lado los intentos de mediaci贸n del Papa, ilustrando as铆 la dificultad de generar impacto s贸lo mediante una comunicaci贸n simb贸lica.

 

El Viernes Santo, Le贸n XIV llev贸 la Cruz y, en el urbi et orbi de Pascua, lanz贸 su poderoso llamamiento por la paz.

 

La esperanza es que la Iglesia tambi茅n resucite y que la Santa Sede vuelva a tener un impacto en el destino del mundo. No tiene que ser un impacto visible; no necesita titulares. Debe tener un efecto real.

 

Art铆culo publicado originalmente en el National Catholic Register. Traducido y adaptado por el equipo de ACI Prensa.

 

Etiquetas: Vaticano, noticias cat贸licas, Papa Le贸n XIV, Semana Santa 2026.

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