La tercera etapa de la Avenida Río Grande inició con una inversión superior a 78 millones de pesos, en una obra que conectará a la carretera México con la carretera al Mezquital y fortalecerá la movilidad en la zona oriente de la capital.
Durante el arranque, el gobernador Esteban Villegas Villarreal, señaló que la vialidad “representa mucho más que concreto y maquinaria”, al considerar que facilitará el acceso a colonias, centros educativos y servicios de emergencia, además de elevar la plusvalía de viviendas y terrenos en la zona.
Por su parte, el presidente municipal informó que más de 421 mil duranguenses se verán beneficiados, ya que por esta vialidad circulan diariamente más de 20 mil vehículos en condiciones complicadas. Destacó que la obra reducirá tiempos de traslado y contribuirá a dignificar el entorno urbano.
El proyecto forma parte de un plan de cuatro fases y contempla terracería, pavimento hidráulico en más de 16 mil metros cuadrados, ampliación de puente vehicular, guarniciones, banquetas, alumbrado público, ciclovía, arborización, sistema de riego y señalamiento, en una longitud cercana a los 900 metros lineales. Con ello, se busca mejorar la circulación de más de 28 mil vehículos y consolidar un corredor norte-sur en la ciudad.
Añadió que será una alternativa de entrada y salida hacia el área de la feria y parte de una visión integral que incluye infraestructura hidráulica y el mejoramiento de la planta de tratamiento en el oriente.
Vecinas y vecinos de la zona señalaron que durante años enfrentaron problemas de polvo, lodo y baches. María Alicia Rivera, de la colonia Liberación Social, y Johana Sáenz Ortega, estudiante del Tecno Guadiana, coincidieron en que la pavimentación mejorará la movilidad, disminuirá afectaciones respiratorias y brindará mayor seguridad.
Con esta etapa, el Gobierno del Estado y el Municipio avanzan en la consolidación de una de las arterias estratégicas para el crecimiento ordenado y la conectividad de Durango.





























