Regresa el Lobo Mexicano a Durango Tras Casi 50 Años de Ausencia

Cinco ejemplares de lobo mexicano regresaron a Durango, su hábitat histórico, como parte de un proyecto de conservación ambiental con impacto nacional e internacional, luego de casi medio siglo de ausencia de la especie en la entidad.

Los lobos —cinco machos— fueron trasladados bajo protocolos científicos y de bienestar animal a un entorno que especialistas calificaron como adecuado, armónico y con alto valor biológico. Aunque en esta primera etapa no se contempla reproducción, el proyecto prevé la incorporación futura de hembras para iniciar un programa formal.

El retorno de la especie es resultado de más de cuatro años de gestiones del Gobierno Municipal de Durango, en coordinación con autoridades federales y estatales, así como con organismos y especialistas nacionales e internacionales dedicados a la conservación del lobo mexicano.

Durante la recepción de los ejemplares, el presidente municipal Toño Ochoa señaló que este avance coloca a Durango a la vanguardia en la protección de la flora y fauna, al tiempo que refuerza el compromiso ambiental con la ciudadanía.

A partir del próximo verano, Durango se integrará formalmente al Programa Binacional México–Estados Unidos para la Conservación del Lobo Mexicano, lo que permitirá su participación directa en los esfuerzos científicos internacionales para la preservación de la especie.

Xóchitl Ramos Magaña, vicecoordinadora del Programa del Lobo Mexicano, explicó que este esfuerzo binacional, alineado a los estándares de la Asociación de Zoológicos de América (AZA), ha permitido la recuperación de la especie, con más de 3 mil ejemplares nacidos en centros de conservación a lo largo de varias décadas.

Precisó que Durango forma parte de la distribución histórica del lobo mexicano, junto con Chihuahua y Sonora, entidades que aún cuentan con condiciones naturales para su conservación. En este sentido, los ejemplares recién llegados fungirán como “embajadores del lobo mexicano”, con el objetivo de informar a la población sobre su relevancia ecológica y contribuir a eliminar estigmas.

Por su parte, Mary Palma Irisarri, integrante de la dirección ejecutiva de la AZCARM, destacó que Durango es un territorio estratégico para el futuro de la especie y adelantó que en etapas posteriores se realizarán liberaciones en vida silvestre, aunque no corresponderán a estos cinco ejemplares.

Las especialistas coincidieron en que los zoológicos cumplen un papel clave en la educación ambiental, particularmente en niñas y niños, y subrayaron que el lobo mexicano es fundamental para el equilibrio de los ecosistemas.

Finalmente, Toño Ochoa afirmó que este proyecto responde a una visión de largo plazo orientada al cuidado de la vida silvestre y a la preservación del patrimonio natural de Durango.