Tras que DT enseñò el cobre: Vzla. verà legitimo lo extremo?

El dilema de la oposición venezolana ante un panorama oscuro

María Santacecilia.

DW, 25/02/202525 de febrero de 2025.

La participación en las elecciones legislativas y regionales en Venezuela ha provocado una brecha en la oposición.

 

Pocas semanas después de la toma de posesión de Nicolás Maduro en Venezuela, una brecha amenaza la unidad de la oposición reunida en torno a María Corina Machado y Edmundo González Urrutia. Las elecciones legislativas y regionales convocadas para mayo de 2025 han sido el detonante.

 

¿Tiene sentido que la oposición vuelva a jugar al póker electoral con las cartas marcadas del régimen de Maduro? Algunos militantes del partido opositor Primero Justicia, que forma parte de la mayor coalición antichavista liderada por Machado, la Plataforma Unitaria Democrática (PUD), abogan por presentar candidatos: “Si la oposición no compite, pasa a ser irrelevante”, argumentan, entre otras cosas.

 

La dirigencia, por su parte, considera los comicios legislativos y regionales como un intento de la cúpula chavista de “perpetuarse en el poder” y “seguir desconociendo” la victoria opositora del 28 julio de 2024.

 

Una batalla con riesgos

Aquella jornada, cientos de voluntarios arriesgaron su seguridad para obtener las actas de votación que demostraron el fraude de la cúpula chavista en las elecciones presidenciales. Antes y después de los comicios, hubo amedrentamientos y desapariciones en círculos opositores.

 

¿Vale la pena pelear de nuevo otra batalla que pueda poner la libertad y la propia vida en peligro, con los precedentes de fraude electoral del chavismo?  “La abstención es funcional al oficialismo, porque convierte en mayoría su precaria minoría. Por eso seguirán con su campaña de miedo y terror. El riesgo es muy grande, pero triunfar sin sacrificios es triunfar sin gloria”, dice a DW el consultor y exministro venezolano Víctor Álvarez, que defiende la opción electoral.

 

“En Venezuela, la restauración de la democracia no será un proceso de arriba hacia abajo, sino de abajo hacia arriba. Pasa por ganar la mayoría de los 3.300 cargos a elegir en 2025 para crear una posición de poder institucional que será reconocida y respetada por las fuerzas armadas y policiales”, destaca Álvarez.

 

Dos tipos de oposición

“Hablar de ‘oposición’ en Venezuela es un error”, zanja, por su parte, la exparlamentaria y analista política venezolana Mireya Rodríguez.

“Lo que ocurrió el 28 de julio no fue simplemente una demostración de descontento opositor, sino la manifestación contundente de una nueva mayoría que rechaza la tiranía de Nicolás Maduro”, dice Rodríguez a DW.

“En ese contexto, el llamado a elecciones en mayo no es más que una burda maniobra para terminar de desmoralizar y dividir a esa nueva mayoría”, subraya.

 

A la convocatoria electoral de mayo sí acudirán algunos partidos de oposición que son vistos como cómplices de la cúpula chavista. “Hay claramente una línea entre quienes buscan algún tipo de entendimiento con el régimen político y quienes están buscando un cambio”, apunta al respecto Miguel Ángel Martínez Meucci, doctor en Conflicto Político y Procesos de Pacificación.

 

Con él concuerda Mireya Rodríguez: “No podemos ignorar que existen personajes despreciables que se dicen de oposición que- resguardando sus prebendas- se han convertido en aliados y cómplices al pasar la página del 28J y están prestos para normalizar e incluso legitimar al régimen”. Este tipo de oposición clientelar permite al régimen de Maduro exhibir una fachada democrática.

 

Trump 2.0 y una reforma constitucional

El tiempo corre y las esperanzas puestas por la oposición en el segundo gobierno de Trump se esfuman. Hasta el momento, Trump 2.0 solo ha dado señales de pragmatismo, con la visita del enviado especial para Venezuela, Richard Grenell, que abrió la puerta para que el régimen de Maduro liberara a seis ciudadanos estadounidenses y volviera a aceptar aviones con venezolanos deportados desde Estados Unidos.

 

Mientras el vecino del norte prioriza sus propios intereses, la oposición de Venezuela se ve confrontada con el anuncio de Maduro de una próxima reforma constitucional que puede ser el instrumento más eficaz para neutralizarla por completo en el futuro.

 

Con ella, “Maduro quiere consolidar prácticamente un Estado totalitario, un Estado donde las elecciones impidan la elección de alguien distinto al régimen. Y donde además, prácticamente, se consolida un sistema de vigilancia social de parte de los adeptos al régimen sobre todo el resto de la población, que es la inmensa mayoría. Esto pone a la oposición y a la sociedad venezolana en el dilema de permitir que eso suceda, que se consolide el sistema actual, o de alguna manera, oponerse estructuralmente”, analiza Miguel Ángel Martínez Meucci.

 

El papel de María Corina Machado y Edmundo González Urrutia

Machado y González Urrutia fueron los artífices de un fenómeno que unió el descontento de los venezolanos y cuentan con la legitimidad de las urnas. El panorama les es muy adverso, pero su misión no ha concluido.

 

“Desde la clandestinidad, su liderazgo sigue siendo la mayor amenaza para el régimen. Su estrategia debe seguir enfocada en tres frentes: mantener viva la movilización dentro de Venezuela, evitar la normalización del fraude a nivel internacional y reorganizar la estructura de resistencia para que la nueva mayoría no sea arrastrada a la desesperanza o la inacción”, dice Mireya Rodríguez sobre María Corina Machado.

 

También Edmundo González Urrutia puede contribuir, desde el exilio. “Su responsabilidad es seguir denunciando el fraude, mantener la cohesión de la nueva mayoría y actuar como una voz clara contra la dictadura”, concluye Rodríguez.

(ers).

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Venezuela e Irán: socios bajo presión

Kersten Knipp

DW, 28/02/202528 de febrero de 2025

Venezuela e Irán han estado muy vinculados económica e ideológicamente durante años. Queda por ver cómo evolucionará la relación a la luz de la nueva administración estadounidense.

 

A mediados de febrero, dos aviones de la aerolínea venezolana Conviasa despegaron del aeropuerto de la ciudad mexicana de El Paso. Su destino: Venezuela. A bordo iban migrantes de ese país, algunos de ellos integrantes de la banda criminal Tren de Agua.

El vuelo tuvo lugar tras las conversaciones que Richard Grenell, enviado especial del presidente estadounidense Dolnald Trump, había mantenido con el presidente Nicolás Maduro en Caracas unos días antes.

Grenell también llevó consigo a Estados Unidos a seis ciudadanos estadounidenses que habían estado encarcelados en Venezuela. El mensaje de la reunión: EE.UU. y Venezuela vuelven a dialogar.

 

La situación de Teherán es algo diferente: Trump aún no ha enviado un representante a la capital iraní. Pero ejerce presión política. La Casa Blanca afirma en su sitio web oficial que Irán no debe tener una bomba atómica, que hay que “neutralizar” a los “terroristas” iraníes y contrarrestar la producción de armas del país. Para ello, se instruye al Departamento del Tesoro estadounidense ejercer “la máxima presión” sobre el gobierno de Teherán.

 

El ministro de Asuntos Exteriores iraní se mostró dispuesto a dialogar tras los anuncios. “Si la principal preocupación es que Irán no busque armas nucleares, entonces eso es alcanzable”, dijo hace unos días.

 

Queda por ver cómo afectará la política de Trump la relación entre Venezuela e Irán, que han mantenido un estrecho vínculo político y económico. En junio de 2023, el entonces presidente iraní, Ebrahim Raisi, viajó a Caracas para conversar con el presidente venezolano, Nicolás Maduro.

 

Alta presión económica

Ambos países están bajo una gran presión económica, causada en gran medida por las fuertes sanciones occidentales, especialmente por parte de Estados Unidos y la Unión Europea, aplicadas debido a las violaciones de los derechos humanos y, en el caso de Irán, también a su programa nuclear.

 

Además, están muy aislados en sus respectivas regiones: “Irán ya no tiene un aliado estatal en Oriente Medio”, afirma la politóloga Sara Bazoobandi, del Instituto de Política de Seguridad de la Universidad de Kiel. “En cambio, se apoya en actores no estatales en varios países, en particular Hezbolá en el Líbano, las milicias chiítas en Irak y las milicias hutíes en Yemen. Pero su importancia ha disminuido enormemente desde la guerra entre Israel y Hamás en la Franja de Gaza”.

 

Venezuela se encuentra en una situación similar, dice Sabine Kurtenbach, presidenta interina del Instituto Alemán de Estudios Globales y Regionales (GIGA) en Hamburgo. “En última instancia, el país sólo cuenta en América Latina con el apoyo de Nicaragua, Cuba y sectores de Bolivia”. Por eso la cooperación bilateral tiene sentido económico, añadió Kurtenbach. “Ambas partes están tratando de eludir las sanciones tanto como sea posible, o al menos mitigar sus efectos”.

 

Con este fin, ambos países trabajan en estrecha colaboración. Irán exporta productos petrolíferos refinados a Venezuela porque el petróleo venezolano a menudo no puede procesarse debido a la falta de infraestructura. También está apoyando a Venezuela en la construcción de refinerías, infraestructura e industria.

 

Venezuela, por su parte, suministra a Irán petróleo crudo y productos petrolíferos, así como productos agrícolas, entre ellos café, cacao y frutas tropicales. El gobierno de Caracas también paga los servicios técnicos de Irán con oro venezolano.

 

Vínculo ideológico

La base de la estrecha relación entre ambos Estados es su afinidad ideológica, afirma Sabine Kurtenbach. “Están vinculados por la llamada ‘lucha antiimperialista’ contra EE.UU”. Esto está haciendo que Venezuela se presente como pionera de un orden mundial multipolar, dice Sabine Kurtenbach.

“El gobierno de Maduro aspira a una constelación en la que Estados Unidos tenga menos poder e influencia a nivel global. Porque sólo en una constelación así podría el gobierno de Maduro sobrevivir a largo plazo”. En este sentido, los ataques verbales contra EE.UU. forman parte del inventario ideológico de Nicolás Maduro. En octubre pasado, habló de “comportamiento neocolonial e imperial por parte de Estados Unidos”.

 

Sara Bazoobandi tiene una opinión similar con respecto a Teherán. Irán comparte una visión del mundo no sólo con Venezuela, sino también con China, Rusia y Corea del Norte. “Esta se basa en el declive del actual orden liberal y en el declive del poder global de Occidente, liderado por Estados Unidos”. La retórica utilizada por el gobierno también va en esa línea. “No importa quién llegue al poder en Estados Unidos, su política hacia Irán es la misma: hostilidad, arrogancia, hipocresía”, dijo Ali Khamenei, líder religioso y político iraní, en noviembre de 2020, poco después de las elecciones presidenciales estadounidenses de entonces. “Ellos son el verdadero rostro del mal.”

 

Futuro incierto

En este sentido, Irán comparte las ambiciones de Venezuela y Rusia, afirma Sara Bazoobandi. “Sobre la base de esta narrativa compartida, estos Estados tienen confianza entre sí. Y la confianza es extremadamente importante en estas relaciones, porque es la base de su cooperación real”.

 

Sin embargo, “el rumbo estratégico de Irán está en un punto de inflexión”, afirma Sara Bazoobandi. Trump quiere que Teherán renuncie a sus ambiciones nucleares. “Si Irán acepta esta condición, es probable que las sanciones se alivien, lo que le abriría más oportunidades para que se reintegre a la economía global. En ese caso, Venezuela podría no ser un socio atractivo”. Sin embargo, si Teherán decide continuar con su programa nuclear, países como Venezuela podrían volverse más importantes económicamente para Irán, dice Bazoobandi.

 

Algo similar podría ocurrir con Venezuela, en opinión de Sabine Kurtenbach: “Si Estados Unidos cooperara en la producción de petróleo venezolano en el futuro, eso ciertamente sería de interés para el gobierno de Maduro”.

(ers).

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Venezuela anuncia un centenar de nuevas excarcelaciones

DW, 030325.

Después de las presidenciales, fueron detenidas más de 2.400 manifestantes, a quienes varias ONG y partidos antichavistas defienden como “inocentes”.

 

La Fiscalía de Venezuela informó este lunes (03.03.2025) que fueron aprobadas 110 nuevas excarcelaciones de detenidos en el contexto poselectoral en Venezuela luego de un “proceso de verificación”, con lo que suman más de 2.000 desde diciembre pasado.

 

Las detenciones ocurrieron luego de la proclamación del presidente Nicolás Maduro para un tercer período en medio de denuncias de fraude de parte de la oposición y de protestas que dejaron 28 muertos, unos 200 heridos y más de 2.400 arrestos.

 

“El día 28 de febrero del año 2025 fueron solicitadas 110 revisiones de medida que sumadas a las que han sido tramitadas e informadas en comunicados previos, alcanzan la cifra total de 2.006 excarcelaciones otorgadas hasta la presente fecha”, indicó el Ministerio Público venezolano.

 

La Fiscalía señaló además que los “beneficios procesales” forman parte de un “constante proceso de verificación” que involucra a personas “vinculadas con las acciones violentas y criminales realizadas tras el proceso electoral del 28 de julio”.

 

A los detenidos, que fueron recluidos en cárceles de máxima seguridad, se les acusó por “terrorismo”, “instigación al odio” y otros delitos. Entre noviembre de 2024 y febrero de este año cuatro han muerto bajo custodia del Estado.

 

Libertad condicional

 

Por lo general, las personas excarceladas quedan en un régimen de libertad condicional. Entre los detenidos, cerca de un centenar eran menores de edad.

 

Maduro fue proclamado por el Consejo Nacional Electoral (CNE) como ganador de los comicios con 52% de los votos para un tercer mandato consecutivo de seis años (2025-2031).

 

El CNE no divulgó un escrutinio detallado, como exige la ley, mientras la oposición publicó en una web copias de actas electorales con las que reclama la victoria del exembajador Edmundo González Urrutia, exiliado desde septiembre pasado.

 

El ente electoral aseguró que sus sistemas de cómputo fueron jaqueados, lo que impidió la divulgación de las cifras detalladas por centro de votación.

 

ct (afp, efe)