LXXXVIII Luctuoso de Conchita

Hace 88 añ0s se fuè al Cielo Conchita Cabrera de Armida

Por Josè Agapito Salazar Ibarra.

DURANGOS21.COM…  030325.

 

Vanguardia del Feminismo Trascendente, la mejicana Conchita Cabrera de Armida, es recordada hoy, aquí y en muchas partes del país y del mundo cristiano, por su radical identificación con Cristo: amorosa esposa que, viuda, asumió a plenitud la maternidad:

Educò a sus nueve hijos, propiciò las Obras de la Cruz, que son magnìficas opciones para testificar a Jesucristo y, ya Beatificada, es modelo a seguir por todos los bautizados. Es la que marcò a hierro la Cruz en su pecho, como signo de su pertenencia a Cristo, con la aceptación de Don Francisco Armida.

 

La Congregaciòn de los Misioneros del Espìritu Santo, fundada por el P. Felix de Jesùs Rougier Olanier, que tanto bien han hecho a los duranguenses y a los mejicanos, es una de las Obras apoyadas por Conchita.

 

Aquí han sido, èstos, el respaldo, centenario quizá, a la Adoraciòn Nocturna Mexicana, que hoy es como Eje arquidiocesano para que màs y màs católicos intimen con El Señor Jesùs en la Hostia consagrada, lo cual es una prioridad de Don Faustino Armendàriz Jimènez, Arzobispo de Durango.

 

Habemos matrimonios y familias que abrevamos, en su oportunidad, en las aguas cristianizadoras de las Obras de la Cruz en diversos momentos. Recuerdo que Tere y yo aprovechamos, como otras parejas, la pionerìa del Movimiento Encuentro Matrimonial, MEM, en nuestra Arquidiòcesis.

Eso, como providencial seguimiento a nuestras vivencias en el Grupo Mons. Ramón Ibarra, allì, en el Expiatorio el Sagrado Corazòn de Jesùs. De esta víspera al MEM hay tàntos hermanos… la memoria inicia sus huecos. Jorge y Nena Sandoval, Chilo y Vicky Herrera, Pepe y Elba Jimènez… y muchos màs,  en las dos experiencias espirituales.

 

Y fue precisamente el P. Gerardo Varnholz, MSp.S (ojalà estè correctamente escrito), quien nos instò a participar en el Primer Encuentro Matrimonial habido en Durango, allà en Gòmez Palacio. Y casi inmediatamente despùes, nos fuimos a la capital de país, al Segundo Encuentro Matrimonial de nivel Nacional.

TESTIMONIO.

Individualmente, yo recuerdo, profundamente agradecido, a Conchita y su esposo don Francisco, asì como al R.P. Fèlix de Jesùs Rougier, por uno de sus misioneros que han servido aqui: el P. Miguel Uribe.

Èl me ayudò a identificar mi vocación: eminentemente social.

Y llegò a los hechos: me presentò y recomendò, una buena mañana, a Don Ricardo Isaac Ahumada. Fueron muy amigos. Entramos directo al despacho del entonces Director de EL SOL DE DURANGO. E, inmediatamente llamò y diò instrucciones a don Rodolfo Sànchez y a don Rodrigo Morales. Y empecè a reportear las fuentes de Aspirantes…

 

Habia, previamente, colaborado en publicaciones confesionales. Algo superficial –-en la Imprenta El Bosque, de Don Ignacio Romero–, con el P. Jesùs Soto Alvarado, en EL NOTICIERO INTERNACIONAL. Un poco màs, en el Semanario VEN SEÑOR JESUS, me parece, dirigido por el P. Roberto Martìnez, en la agitada y definitoria etapa postconciliar. Mi posiciòn fue Tradicionalista.