Descuido, muerte de Gorostieta; precipit贸 el fracaso cristero: Jean Meyer

Entona el 芦mea culpa禄 por un error suyo sobre el general Gorostieta que la pel铆cula recoge

Seis errores comunes sobre la Cristiada y sus consecuencias, aclarados por el historiador Jean Meyer

  1. M. Carrera / ReL. 30 octubre 2021.

A sus 79 a帽os,聽Jean Meyer, es posiblemente聽el mayor conocedor vivo de la Cristiada, a la que consagr贸 un libro ya cl谩sico,聽La Cristiada. Este episodio de la historia de M茅xico, al que da nombre la pel铆cula de 2012 protagonizada por Eva Longoria, Andy Garc铆a y Eduardo Ver谩stegui, enfrent贸 al Estado contra la fe cat贸lica. La Iglesia estuvo cerca de ser exterminada y los cat贸licos asesinados se cuentan por miles. Entrevistado por聽Luis Medina聽en聽Reconquista Network, Meyer ha desgranado聽los grandes mitos y curiosidades en torno a esta persecuci贸n.

La persecuci贸n fue m谩s all谩 de lo que la Iglesia pod铆a aceptar

El 31 de julio de 1926,聽la Ley Calles culmin贸 la escalada anticat贸lica en M茅xico聽que comenz贸 en el siglo XIX y que continu贸 en la Revoluci贸n de 1910.

Poco antes de ser promulgada la聽Constituci贸n de 1917, el arzobispo mexicano Jos茅 Mora y del R铆o detall贸 al Papa Benedicto XV que 鈥渓a Revoluci贸n, buscando la reforma y la restauraci贸n de los asuntos p煤blicos a trav茅s de la violencia y de la subversi贸n de todo el orden,聽ha establecido perseguir la religi贸n hasta extinguirla鈥.

Un a帽o despu茅s, la carta magna confirmaba lo dicho por R铆o. Prohib铆a a la Iglesia ejercer la聽educaci贸n, el establecimiento de聽贸rdenes mon谩sticas, el聽culto p煤blico聽y la capacidad para聽tener bienes: los que a煤n no lo eran,聽pasaban a ser propiedad del Estado.

En un primer momento,聽solo pod铆an ejercer como sacerdotes los nacidos en M茅xico. Con la Ley Calles de 1926, la medida se ampli贸 de modo que no pod铆a ejercer聽ning煤n sacerdote que no se inscribiese聽en la Secretar铆a de Gobernaci贸n, en una聽situaci贸n “comparable” a 鈥渓os juramentados鈥 de la Vend茅e聽de 1790, ante la intenci贸n de crear una iglesia nacional.

A efectos pr谩cticos, 鈥era como si el gobierno le dijese a la Iglesia quien ten铆a permiso para ser sacerdote o no. Y eso era algo que la Santa Sede no pod铆a aceptar鈥, destaca Meyer. 鈥淓ntonces prohibi贸 a los obispos aceptar la Ley Calles y publicaron el聽Non Possumus聽鈥搉o podemos aceptar鈥撯.

La Iglesia, contra la Constituci贸n mexicana

Al episcopado mexicano solo le quedaba recurrir a la suspensi贸n del culto, una medida empleada en situaciones extraordinarias. Ante la suspensi贸n, las protestas de los fieles cat贸licos eran tan dr谩sticas que pod铆an obligar al gobierno a revocar las medidas que motivaban esta decisi贸n. Pero no fue el caso de M茅xico.

鈥淟a Santa Sede condena la Ley y todo acto que el pueblo fiel pueda interpretar como acatamiento a esta Ley鈥, promulg贸 el cardenal Gasparri. 鈥No reconocemos y combatiremos los art铆culos 3潞, 5潞 y 130潞 de la constituci贸n聽vigente鈥, afirm贸 en febrero de 1926.

La guerra del Estado contra la Iglesia hab铆a estallado.

El 21 de julio comenz贸 a ser aplicada la Ley Calles y diez d铆as despu茅s, se decret贸 la suspensi贸n.聽As铆 comenz贸 uno de los conflictos civiles m谩s cruentos de la historia contempor谩nea, durante tres largos a帽os entre 1926 y 1929.

La superproducci贸n聽Cristiada聽鈥For greather glory鈥 plasm贸 la realidad de la defensa de los cat贸licos mexicanos, liderados en el 谩mbito civil por聽Anacleto Gonz谩lez Flores聽(Eduardo Ver谩stegui) y en el militar por聽Enrique Gorostieta聽(Andy Garc铆a).

Meyer aclara en la entrevista algunos聽errores comunes聽sobre la Cristiada y los cristeros.

1潞 Gorostieta no estaba alejado de la fe

Uno de los mitos m谩s difundidos聽en torno a la Cristiada es la imagen del general del ej茅rcito cat贸lico, Enrique Gorostieta Velarde, como una persona alejada de la fe. 鈥淵o mismo dije聽que Gorostieta no era cat贸lico, pero tuve que rectificar鈥, admite Meyer.

Una bisnieta del general se encontr贸 con el historiador y le ense帽贸 la correspondencia de Gorostieta con su esposa. 鈥淪on cartas de聽un cat贸lico cabal, por los cuatro costados鈥.

La superproducci贸n de cine pas贸 este dato por alto. 鈥淓se mito que propagu茅 equivocadamente en mi libro aparece en la pel铆cula donde Gorostieta (Andy Garc铆a) hace muchas cosas que no son ciertas:聽el Gorostieta que toma whisky y fuma puros mientras se celebra una misa de difuntos es impensable. Tuve que rectificar鈥, reitera.

Y lo hizo:聽“Las cartas revelan聽un hombre profundamente enamorado聽de su esposa, que adora a sus hijos. Y un cat贸lico que聽acept贸 ir al monte por deber, para defender al pueblo cat贸lico y a la Iglesia…聽Entre l铆neas, se lee el gran drama de la Cristiada,聽el compromiso total de un hombre que invoca a Dios, a Cristo, a Mar铆a, se encomienda a las oraciones de los suyos, reza para los suyos, y聽no duda de la victoria final“,聽escribi贸聽Meyer en聽El Universal.

2潞 …ni tampoco era un mercenario

Adem谩s, en un principio se presenta a Gorostieta como聽un personaje esc茅ptico, motivado exclusivamente por una cuantiosa suma de dinero聽que le ofrec铆a la Liga Nacional de la Libertad Religiosa, el movimiento que aglutinaba la oposici贸n cat贸lica en M茅xico.

No entr贸 en la Cristiada para vengarse de la Revoluci贸n聽鈥搒u lealtad a un presidente anterior trunc贸 su carrera militar鈥,聽ni tampoco como mercenario. Tenemos la carta de su esposa: le dieron聽una 煤nica mensualidad聽en los tres a帽os que estuvo, lo que de recibirlas聽todas, habr铆an supuesto treinta y seis鈥, explica.聽Aqu铆 pueden consultarse聽algunos fragmentos de esas cartas.

De hecho, la 煤nica persona que recibi贸 una compensaci贸n econ贸mica fue su esposa. 鈥淐uando muri贸 Gorostieta, ella cobr贸 un seguro de vida. Pero 茅l,聽ni era agn贸stico, ni vengativo, ni mercenario: acude a la Cristiada como cat贸lico鈥.

3潞 Plutarco El铆as Calles, un personaje lleno de contradicciones

Otra de las grandes curiosidades que menciona Meyer son las聽contradicciones internas del propio Calles. Cuenta que trab贸 una sincera amistad con聽do帽a Hortensia y do帽a Alicia, las hijas del presidente聽y general mexicano. Ninguna de ellas comprend铆a los motivos de su actitud.

驴Por qu茅 nuestro padre odiaba tanto a los sacerdotes? Siempre fue un misterio鈥, le dec铆an a Meyer. Ambas estaban聽bautizadas,聽confirmadas,聽se casaron por la Iglesia鈥 Incluso, cuando la familia se fue al exilio bajo la presidencia de C谩rdenas 鈥搖no de los sucesores de Calles鈥, este las llev贸 a un colegio de religiosas.

4潞 Gorostieta, muerto por un descuido estrat茅gico

鈥淭ambi茅n聽se dijo que los malvados hab铆an asesinado a Gorostieta en un complot. No fue as铆鈥, explica el autor del libro 鈥淟a Cristiada鈥.

De hecho, fue聽debido a un descuido. 鈥淯n destacamento del ej茅rcito lo mat贸 sin saber que era Gorostieta. El se encontraba ah铆 de casualidad. Ten铆an que cruzar el gran valle del r铆o Lerma, y se par贸 con sus hombres a descansar en una hacienda medio en ruinas cuando llego un destacamento federal鈥.

鈥淟os cristeros hab铆an cometido un descuido, incluso hab铆an desensillado los caballos. Gorostieta lleg贸 a subir a su caballo, le tumbaron de un disparo y ah铆 muri贸鈥. Fue el 2 de junio de 1929.

5潞 La verdadera persecuci贸n vino despu茅s de la Cristiada

Durante esos tres a帽os, el ej茅rcito cristero combati贸 al gobierno federal y, para junio de 1929, a las autoridades gubernamentales聽solo les quedaba recurrir a los conocidos 鈥渁rreglos鈥 para alcanzar una paz聽que en la realidad se mostrar铆a ineficaz. La persecuci贸n continu贸.

Ca铆do el general, el destino de la contienda estaba escrito. El 21 del mismo mes, los obispos Ruiz y Flores y Pascual D铆az firmaron con el presidente Portes Gil los聽acuerdos entre la Iglesia Cat贸lica y el Estado, m谩s conocidos como 鈥渓os arreglos鈥.

鈥淓l gobierno聽respet贸 los arreglos m谩s o menos un a帽o. Despu茅s hubo un cambio de gobierno y empez贸聽una persecuci贸n religiosa feroz que dur贸 hasta 1936, cuando C谩rdenas tom贸 el poder鈥.

C谩rdenas,聽el nuevo presidente, ateo, de familia cat贸lica y bautizado, 鈥渘o era un general mat贸n revolucionario, y conoc铆a muy bien el M茅xico profundo. Cuando viajaba se quedaba a dormir en casa del cura.聽Entendi贸 que hab铆a que devolver la paz religiosa a M茅xico, y sin eso no pod铆a hacer nada鈥, explica el historiador. 鈥淟e cost贸 dos a帽os desmantelar toda la red de gobernadores del tiempo de Calles que s铆 eran anticlericales, para alcanzar la paz鈥.

鈥淓n el momento en que C谩rdenas triunf贸 sobre Calles, cuando lleg贸 al poder,聽solo hab铆a聽305 sacerdotes autorizados聽para todo el pa铆s鈥, en lugar de los 5000聽que hab铆a en un principio. En 18 estados no hab铆a un solo templo abierto. 鈥淒urante el conflicto religioso nunca se lleg贸 a ese extremo de persecuci贸n鈥, cuenta el historiador.

6潞 Y hubo respuesta: 鈥淟a Segunda鈥

鈥淗ubo聽un segundo levantamiento, mucho m谩s peque帽o… el Papa apost贸 que ser铆a terrible y denunci贸 la violaci贸n de los acuerdos, pero cre铆a que tarde o temprano llegar铆a un presidente nuevo y las cosas se calmar铆an鈥.

P铆o XI 鈥済an贸 la apuesta鈥, pero a un alto precio. De 1931 a 1938 fueron a帽os de persecuci贸n religiosa y los pocos miles de guerrilleros cat贸licos que permanec铆an combatiendo fueron聽obligados por el Papa a abandonar las armas, bajo pena de excomuni贸n.

Sin embargo, la Iglesia permaneci贸. El gobierno redujo entonces la cifra autorizada de sacerdotes, y las autoridades聽solo permitieron el ejercicio de un sacerdote por cada 100.000 fieles.

En palabras del historiador mexicano Luis Gonz谩lez, 鈥la Iglesia era un roble frente a los ataques聽de sus enemigos. Ni el le帽ador l铆der, ni el intelectual ni el pol铆tico lograron que sus hachas penetraran mayormente el tronco eclesi谩stico鈥.

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