Desde Roma: Razón y Fe, Pilares del Conocimiento Trascendente; una                               Obra, La Ciudad de Dios, Enseñanza para la humanidad hoy.                      _________________________________________________ .
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La enseñanza de AgustÃn al hombre contemporáneo
De él se aprende la introspección interior y la búsqueda de Dios a través de la razón y la fe. Pero San AgustÃn, a quien la Iglesia recuerda hoy, también nos enseña a leer la historia a la luz de la Providencia. Entrevista al Padre Giustino Casciano, Prior Provincial de la Provincia Agustina de Italia, Carta del Prior General a todos los Agustinos
Tiziana Campisi – Ciudad del Vaticano. (VN, 280820).
“Los Padres de la Iglesia se llaman con razón aquellos santos que, con la fuerza de la fe, la profundidad y la riqueza de sus enseñanzas, han regenerado y aumentado mucho la Iglesia en los primeros siglos”, escribió Juan Pablo II en su Carta Apostólica Patres Ecclesiae. Y entre los Padres de la Iglesia está San AgustÃn, Obispo de Hipona, que con su ministerio pastoral y sus obras contribuyó enormemente al desarrollo de la doctrina cristiana.
San AgustÃn el pastor
Si con su experiencia de vida el prelado africano nos enseña a recorrer el camino de la interioridad para encontrar a Dios y comprender su Palabra con fe y razón, a través de diversos escritos responde también a las grandes preguntas del hombre sobre la existencia, sobre el bien y el mal, sobre la historia. Y hay muchas homilÃas en las que AgustÃn aborda temas de actualidad, cuenta a sus fieles sobre las costumbres paganas, les ayuda a leer la realidad a la luz del Evangelio. Como pastor, durante 35 años, dirigió su diócesis en la ortodoxia cristiana y, en espera de su episcopalis audientiae, tuvo que resolver aquellas controversias civiles que los ciudadanos de Hipona le sometieron como árbitro de disputas, algo que le acercó aún más a su pueblo; se dirigieron a él por su alabanza arbitral por parte de las multitudes de litigantes, paganos y cristianos. Todo esto le llevó a tratar problemas concretos y a tratar con herejÃas y cuestiones teológicas, mientras que sus sermones encantaron tanto a la audiencia que pudo tenerlos atentos durante horas.
La providencia en la historia
A una edad madura, entre 413 y 426, AgustÃn escribió La Ciudad de Dios, ofreciendo una lectura de la historia a través de la lente de la fe católica. En los 22 libros que lo componen, el mundo es descrito como el fruto de la “ciudad terrenal”, marcada por el pecado y el amor propio del hombre, y de la “ciudad celestial”, el lugar de la Gracia y el amor de Dios. Pero, para el Obispo de Hipona, en todas las civilizaciones hay hombres que pertenecen a una u otra. Además, viendo a la Providencia como una guÃa para toda la historia, cada evento y cada acontecimiento personal se ilumina con un significado. La de AgustÃn en La Ciudad de Dios es una reflexión filosófica, teológica y polÃtica. El Padre Giustino Casciano, Prior Provincial de la Provincia Agustina de Italia, explica lo que hay que recuperar hoy de este trabajo:
- – “La Ciudad de Dios” fue escrita por AgustÃn cuando Roma cayó en manos de los godos. Este evento verdaderamente epocal sacudió a la gente, las conciencias de ese tiempo, y causó la acusación contra los cristianos de ser la causa de la ruina de la ciudad de Roma, de la ciudad eterna. Y AgustÃn quiere, escribiendo “La Ciudad de Dios”, responder a estas acusaciones. Y dice que no es por el cristianismo que Roma se ha vuelto débil y ha caÃdo en manos de los bárbaros, sino que es por la corrupción moral, la corrupción de las costumbres, que Roma ha perdido su esplendor y su grandeza. Se debilitó a causa del hombre, que siguió más pasiones que su propia inteligencia, su destino eterno. Creo que es interesante reflexionar sobre la situación actual del mundo, sobre el hecho de que estamos viviendo esta crisis de la epidemia mundial que ha afectado a todos los pueblos. La reflexión de AgustÃn puede ser muy interesante para tener una visión de la historia del mundo, donde el cristianismo puede dar tanta luz, donde la fe cristiana puede ofrecer tantas salidas.
¿Cómo se dirigirÃa AgustÃn al mundo de hoy?
R.- Debo decir que AgustÃn habla mucho al hombre de hoy. El hombre contemporáneo se siente muy cercano a él; está a más de 1600 años de distancia, pero su lenguaje, su forma de ser y su postura, lo hacen muy, muy relevante. Creo que AgustÃn hablarÃa, sobre todo, a nivel antropológico, hablarÃa al corazón de la gente, a su necesidad de felicidad, de seguridad. Creo que serÃa muy interesante escucharlo hablar o escribir en la sociedad actual. Y es tarea de nosotros los Agustinos hacerlo vivo, actual, en nuestra sociedad.
Acaba de ser elegido Prior de la Provincia Agustina de Italia, ¿cuáles son las prioridades de las comunidades agustinas en Italia?
R.- Sentirse junto a la Iglesia y caminar junto a la Iglesia Católica. AgustÃn fue, después de su conversión, un gran pastor muy atento a todos los problemas de la sociedad y de la Iglesia de la época. Y él, en su regla, en sus escritos, nos da precisamente esta enseñanza: poner en primer lugar las necesidades de la comunidad cristiana y dejar de lado una legÃtima necesidad de investigación, de contemplación, de estudio, siempre que las necesidades de la caridad estén en primer lugar. Asà que queremos, como agustinos, tener esta prioridad: ayudar al Papa, ayudar a los obispos, caminar junto con la Iglesia Católica en la misión de evangelizar el mundo en el que vivimos.
¿Cómo se ocupa la Provincia Agustina de Italia de este momento particular de la historia?
- – Con la proclamación del Evangelio, tanto con la palabra como con la vida. Pero no una proclamación del Evangelio hecha sola, sino hecha junto con la comunidad religiosa. Nuestro carisma es sobre todo esto de la comunión: los religiosos viven juntos, se ayudan mutuamente, tratan de caminar juntos en la fe, en la oración, en el servicio, para anunciar el Evangelio con un solo corazón y una sola alma. Es un ideal difÃcil, porque la vida común es un gimnasio, es un entrenamiento continuo, una lucha continua, para superar las diferencias y transformar la individualidad en una riqueza, para superar las dificultades que a veces son de carácter diferente, de culturas diferentes, de orÃgenes diferentes, haciendo que estas diferencias se conviertan en una riqueza. Y esto es posible con el don de la caridad. La caridad por encima de todo. Tenemos grandes santuarios en Italia, como el santuario de Santa Rita en Cascia, tenemos grandes parroquias, como en Milán o Roma o en otras ciudades; no nos distinguimos por un apostolado particular; muchos de nosotros somos profesores, tenemos un gran centro de cultura en el Augustinianum de Roma, tenemos un centro médico de excelencia en la provincia de Bari. Lo que nos distingue es sobre todo esta evangelización conjunta, como comunidad.
¿Cómo ve el futuro de las comunidades agustinianas en Italia?
- – Es ciertamente un futuro con muchas dificultades, debido sobre todo a la falta de vocaciones, por lo que la urgencia más importante es acercar a los jóvenes, caminar junto a ellos, anunciar a Jesús a las nuevas generaciones y pedir con una oración incesante el don de tener nuevas y santas vocaciones a la vida consagrada y al ministerio ordenado. No queremos cerrar conventos, queremos, con la ayuda de Dios, abrir nuevas realidades; pero esto, es evidente, sólo puede hacerse con nuevas vocaciones, sin olvidar que caminamos junto con las familias, junto con los laicos. Somos uno con los laicos y las familias agustinas que viven en nuestros contextos. Las dificultades de la Iglesia son nuestras dificultades.
¿Hay alguna frase, algún pensamiento, de AgustÃn que, en su opinión, pueda ser un poco el lema de la Provincia Agustina Italiana para los próximos años?
- – Naturalmente, me vienen a la mente varias frases. Una se refiere a la razón y la fe: “Creer para entender y entender para creer”. Creo que es importante que unamos cada vez más todas las capacidades de la ciencia, la tecnologÃa, la inteligencia humana, pero a la fe. Sólo si somos capaces de tener estas dos alas, el ingenio humano y la fe en Dios, podemos volar de verdad. Si falta una de estas dos alas, existe el riesgo de que nos quedemos en el suelo y no podamos levantarnos. Y también me gusta mucho la frase sobre la gracia de Dios. Junta la libertad humana y la Gracia de Dios, haz todo lo que puedas con tu fuerza, pero sobre todo confÃa en la Gracia de Dios con la oración. Creo que AgustÃn es precisamente capaz de unir siempre estas realidades entre sÃ; es el doctor de la Gracia pero también es el doctor de la libertad.
La carta del Prior General de la Orden de San AgustÃn
El Prior General de la Orden de San AgustÃn, Padre Alejandro Moral, con motivo de la solemnidad que todos los agustinos celebran hoy, escribió una carta para invitar a los religiosos a vivir con un solo corazón y una sola alma postrados ante Dios.
“Permanezcamos (…) fuertemente unidos. Demos testimonio de la comunión entre nosotros y la Cabeza, que es Cristo – se lee en la carta – nos ayudará a leer e interpretar la realidad y las necesidades de nuestros hermanos. Unidos y en comunión con Cristo, podemos confiar en la seguridad de superar las situaciones difÃciles que tendremos que vivir”.
Unidos y orientados hacia el bien común frente a la pandemia
Recordando, pues, la emergencia de coronavirus que viven todos los continentes, el Padre Moral añade: “La celebración de la solemnidad de nuestro Padre San AgustÃn también está implicada en los problemas de la atención sanitaria que debemos mantener. Por esta razón, las Santas Misas y otras celebraciones verán reducida su participación en la mayorÃa de los lugares, o incluso en otros ni siquiera podrán ser celebradas públicamente”.
Finalmente, el Prior General de la Orden de San AgustÃn nos exhorta a dirigir nuestras mentes y corazones a lo esencial del carisma agustiniano. “Busquemos el bien común, la comunión con nuestros hermanos”, concluye, “trabajando en nuestra interioridad y relación con Dios, ofreciendo un testimonio de fraternidad y solidaridad con las personas afectadas por los problemas causados por la pandemia”.






























