En medio de la alerta sanitaria por COVID-19, se han atendido temas de salud fÃsica, incluso económicos, pero se ha dejado de lado la esfera emocional; asà lo manifestó el psiquiatra Manuel Salazar EnrÃquez, quien dejó ver posibles escenarios de violencia a causa de estrés, ansiedad, depresión y otros factores que tienen que ver incluso con el clima y el consumo de drogas.
El primer término, el experto consideró que se ha desaprendido la convivencia familiar, lo cual tiene relación con la carga de trabajo y las responsabilidades de los padres de familia. Esto hace que sea complicado el tiempo de aislamiento, ahora que los hijos están en casa, porque no se trata de vacaciones, sino que de un viernes a un lunes las autoridades decidieron que no habÃa clases y los hijos hoy permanecen en el hogar.
En segundo término, indicó que hay un grupo que preocupa, y se trata de aquellos ciudadanos que están habituados a acudir al cine, al café, a los gimnasios, a los parques y de alguna manera disfrutan el esparcimiento, quienes hoy están sometidos a situaciones de ansiedad, estrés y depresión e irritabilidad a causa del aislamiento social.
Expuso que se deben considerar varios factores, como el hecho de que muchas familias en Durango tienen casas muy reducidas y eso aumenta los niveles de estrés, asà como el factor climático, ya que el calor también repercute de manera negativa.
Hay otro grupo de personas que preocupan, como son los consumidores de alcohol que pueden elevar su ingesta durante estos dÃas, o aquellos que consumen drogas y que pueden presentar un cuadro de abstinencia porque no están saliendo por su dosis diaria.
Finalmente, recomendó que este tiempo se vea como una oportunidad de retomar la cultura de la convivencia familiar, que se planeen actividades en casa, se involucre a los hijos en la limpieza o en el reacomodo del hogar y, en determinado momento si se requiere ayuda, la busquen vÃa telefónica.





























