Establecer criterios públicos para priorizar proyectos que generen beneficios directos y comprobables para ejidos y comunidades forestales es el objetivo de la iniciativa presentada por el diputado Héctor Herrera Núñez, quien propuso fortalecer el Fondo Forestal Estatal para que la riqueza natural de Durango se traduzca en mejores condiciones de vida para sus habitantes.
El también presidente de la Comisión de Asuntos Forestales, Frutícolas y Pesca explicó que la propuesta contempla reformas a la Ley de Desarrollo Forestal Sustentable para garantizar que los apoyos públicos respondan a las necesidades de las regiones forestales y permitan evaluar sus resultados.
“La iniciativa busca establecer una regla expresa para que, entre los proyectos que cumplan con los requisitos legales aplicables, se dé prioridad a aquellos que generen beneficios directos y comprobables para ejidos, comunidades y localidades de las regiones forestales de Durango”, señaló.
La propuesta establece tres obligaciones: definir criterios objetivos y públicos para acreditar los beneficios comunitarios; promover la participación de la población beneficiaria en la identificación de necesidades y el seguimiento de las acciones, respetando sus formas de organización, y transparentar la aplicación de los recursos y sus resultados.
En este último punto, Herrera Núñez planteó que, a más tardar el 31 de marzo de cada año, se publique un informe sobre los apoyos otorgados durante el ejercicio anterior, con información sobre los lugares donde se aplicaron, las fechas de autorización y ejecución, así como sus avances y resultados.
El legislador, representante de la región de Las Quebradas, destacó que las comunidades forestales enfrentan dificultades relacionadas con las distancias y el deterioro de los caminos, condiciones que afectan el traslado de productos, la movilidad de los trabajadores y la atención de emergencias.
Como ejemplo de los proyectos que pueden generar beneficios colectivos, mencionó la rehabilitación de caminos forestales que conectan ejidos y localidades, ya que estas vías facilitan el transporte de la producción, el desplazamiento de las familias y la movilización de brigadas para proteger los bosques.
Por ello, la iniciativa plantea que cada proyecto identifique a quién beneficia, qué necesidad atiende y cómo se comprobarán sus resultados, a fin de que el impacto en las comunidades sea un criterio para la asignación de los recursos.




