Las albercas municipales no tendrán que cerrar en diciembre ni enero, cuando comienza la temporada invernal, gracias a las inversiones que se hicieron para mantener el agua a una temperatura adecuada, informó el director del instituto, Giovanni Rosso. Pero advirtió que, si la gente deja de acudir, podrían abrir solo una o dos de las tres albercas.
“Algo que nos tiene bien contentos, la verdad, de comentarle a la ciudadanía duranguense que las inversiones que se hicieron son justamente para esto, para que ahora sí no tengamos que cerrar ni en diciembre ni en enero, que es donde empiezan las temporadas invernales”, dijo.
Rosso explicó que lo único que derivaría en un cierre sería que los usuarios dejen de asistir, porque mantener las albercas funcionando costaría mucho. Por eso, desde el año pasado piden una lista de quienes van a continuar con sus ejercicios, para decidir si abren una, dos o las tres.
“Sí derivaría un cierre, pues, que la gente no vaya; eso nos costaría muchísimo el estarlas manteniendo. Entonces, ¿qué hacemos? Desde el año pasado, que nos den una lista de quienes van a continuar con sus ejercicios, porque algunos sí los pausan, el ejercicio y la frecuencia, y ya decidir si abrir solamente una alberca o las dos o las tres”, señaló.
El director afirmó que, si la gente acude, no habrá ningún problema, y presumió que, a su juicio, serán las únicas albercas abiertas en todo el estado.



