El retraso de las lluvias y el cambio climático dejaron pérdidas de entre 60 y 70% en diversos cultivos del campo duranguense durante este ciclo agrÃcola, informó el presidente del Colegio de Agrónomos, Marcelo Hernández, quien señaló que los productores sembraron en junio, como es habitual, pero las lluvias se ausentaron por más de un mes, lo que provocó un estrés hÃdrico del que muchas plantas ya no se recuperaron.
«Nos atrevimos a sembrar en el mes de junio y la planta se estresó más de un mes sin tener agua. Eso ha permitido que, prácticamente, la planta se estrese, llegue a un punto en que, aunque haya humedad después, ya no se recupere, y es un marchitamiento y la planta se muere», explicó Hernández.
El presidente del Colegio de Agrónomos detalló que, aunque el agua comenzó a presentarse en septiembre, la respuesta de los cultivos ya no corresponde a un desarrollo normal de la planta, por lo que la productividad será muy baja. «Analizando más o menos lo que sucedió, andamos en un 60 a 70% de pérdida, porque hay cultivos que ya no van a funcionar», afirmó.
En el caso del frijol, Hernández detalló que la producción promedio es de 400 kilos por hectárea, y que en tierras de buena calidad puede llegar hasta una tonelada 200. Sin embargo, para este ciclo se esperaba una producción mÃnima de 800 kilos por hectárea, meta que no se alcanzará.



