La empresa canadiense DHT Energy Corp invertirá 564 millones de dólares en la construcción de un complejo industrial en Pueblo Nuevo, destinado a la fabricación de combustible sostenible de aviación, y espera tener sus operaciones en marcha en un plazo de entre un año y medio y un año con nueve meses. Sin embargo, la compañía mantiene atorado uno de sus permisos ante la Secretaría de Recursos Naturales y Medio Ambiente, debido a que la regulación correspondiente aún no ha sido publicada.
El director del proyecto, Adrián Ariza Álvarez, explicó que el marco regulatorio para este tipo de combustible apenas se está generando este año. «Ahorita con la Secretaría de Medio Ambiente tenemos un tema que resolver, porque vamos a generar un combustible sostenible de aviación, y el marco regulatorio apenas este año se está generando. Está la hoja de ruta de ASA y la Secretaría de Energía para el control del SAF», señaló.
Ariza detalló que incluso la propia Secretaría de Medio Ambiente regional tuvo dudas sobre qué instancia debía calificar el proyecto, ya que el combustible no se clasifica como hidrocarburo. «La misma Secretaría de Medio Ambiente regional no sabía si ellos calificaban el MIA o le tocaba a la CEA por el tema de hidrocarburos. No es un hidrocarburo, es un bioenergético, y la Ley de Bioenergéticos determina que sería directamente la Secretaría de Recursos Naturales y Medio Ambiente», explicó.
El directivo reconoció que existe un vacío legal en torno a la producción de este combustible, que se generará a partir de residuos forestales. «Estamos avanzando, hemos estado trabajando, vamos a ver temas legislativos también. Hay que hacer modificaciones a las normas, ajustes para que el proyecto pueda quedar totalmente listo», afirmó.



