Con un presupuesto histórico superior a los 45 millones de pesos, la Comisión Nacional del Agua (Conagua), a través de su Dirección Local en Durango, puso en marcha el Programa de Apoyo a la Infraestructura HidroagrÃcola, con el objetivo de fortalecer al sector agropecuario y garantizar el uso eficiente del agua en la entidad.
El programa responde a la necesidad urgente de incrementar la eficiencia en el uso agrÃcola del agua ante los desafÃos climáticos actuales y se enfoca en cuatro ejes de acción. El grueso del presupuesto, más de 24 millones de pesos, se destinará a la rehabilitación y modernización de presas para asegurar la infraestructura de almacenamiento más importante del estado, evitar pérdidas y garantizar el abasto seguro. Otros 9 millones se canalizarán a la modernización de distritos de riego, con el fin de optimizar los canales y sistemas principales que abastecen a las zonas agrÃcolas de mayor extensión en Durango.
Adicionalmente, más de 6 millones de pesos se orientarán al apoyo de unidades de riego, mediante equipamiento y tecnificación directa para pequeños y medianos productores en sus parcelas. Una cantidad similar, 6 millones de pesos, se aplicará al mantenimiento y conservación de presas, con trabajos preventivos y correctivos que aseguren su vida útil y seguridad operativa.
El director local de la Conagua, Roberto Delgado Gallegos, puntualizó que el corazón del programa es la tecnificación, ya que con la modernización de los sistemas de riego se reduce drásticamente el desperdicio de agua en el trayecto desde las presas hasta los cultivos, lo que permite a los agricultores producir más y de mejor calidad utilizando menos recurso hÃdrico. Subrayó que modernizar la infraestructura hidroagrÃcola no representa un gasto, sino una inversión en la seguridad de Durango, pues cada gota de agua ahorrada en el campo gracias a la tecnificación es agua asegurada para el futuro de las familias y la productividad de las tierras.
La Conagua reiteró su compromiso de seguir trabajando para mejorar las condiciones de vida de las comunidades campesinas y garantizar el derecho humano al agua de toda la población.































