El Parque de la Vida avanza como un nuevo pulmón verde para el oriente de la ciudad, con la meta de reforestar 20 hectáreas en lo que anteriormente era el relleno sanitario, además de implementar un modelo simbólico en el que se planta un árbol por cada 100 nacimientos registrados en el municipio.
Durante la presentación del proyecto, Toño Ochoa destacó que este espacio busca resignificar una zona que durante años funcionó como basurero, para convertirla en un área de vida, recreación y convivencia familiar. Explicó que el parque se desarrolla al oriente de la ciudad para fortalecer el arbolado en una de las zonas que más lo requieren y señaló que el proyecto también celebra el crecimiento de la gran familia duranguense mediante la plantación de árboles vinculada a los nacimientos en el municipio.
Precisó que durante este año se contempla la reforestación de dos hectáreas bajo este esquema, como parte de un plan integral que alcanzará las 20 hectáreas y dará una nueva vocación ambiental al sitio.
Por su parte, el director municipal de Servicios Públicos, Felipe de Jesús Cortez, afirmó que el proyecto representa la primera restauración de un basurero convertida en parque en el norte del paÃs, lo que posiciona a Durango como un referente en acciones de sustentabilidad y recuperación ambiental.
Finalmente, Toño Ochoa aseguró que estas acciones forman parte de la estrategia para consolidar una ciudad más verde y con mejores espacios públicos para las familias duranguenses.






























