Terremoto de magnitud 6,6 sacude Taiwán
NoticiaDW, 271225.
El terremoto se produjo frente a la costa noreste de Taiwán y sacudió edificios en la capital, Taipéi.
Un terremoto de magnitud 6,6 sacudió la costa noreste de Taiwán el sábado (27.12.2025), indicó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), aunque no hubo informes inmediatos de víctimas ni de daños.
El servicio meteorológico de Taiwán, que había situado la magnitud en 7, precisó que el sismo se produjo a las 23:05 (15:05 GMT) a una profundidad de 73 kilómetros en el mar frente al condado de Yilan, al suroeste de Taipéi.
Este es el segundo terremoto importante que afecta a la isla esta semana, después de uno de magnitud 6 ocurrido el miércoles.
Los medios locales informaron que el terremoto del sábado hizo oscilar edificios en la capital, Taipéi, y se sintió en todo Taiwán.
Taiwán sufre terremotos con frecuencia ya que está situado cerca del punto de encuentro de dos placas tectónicas, cerca del Cinturón de Fuego del Pacífico, que según el USGS es la zona con mayor actividad sísmica del mundo.
ct (afp, dpa, reuters).
MXXXXXXXXXXXXXXXXX
NOTA RELACIONADA:
EE.UU. venderá armas por USD 11.100 millones a Taiwán
Noticias DW, 18/12/2025.
El acuerdo necesita la aprobación del Congreso de Estados Unidos e incluye la venta de sistemas de cohetes HIMARS, obuses, proyectiles antitanque y drones, entre otros.
El gobierno de Donald Trump aprobó vender armas por valor de 11.100 millones de dólares a Taiwán, el segundo lote desde que el presidente estadounidense volvió a la Casa Blanca en enero, informó este jueves (18.12.2025) el gobierno de Taipéi.
La isla de régimen democrático se esfuerza por aumentar su gasto militar mientras suben las tensiones con China, que la reclama como propia y no descarta tomar su control, incluso por la fuerza.
Según el Ministerio de Defensa taiwanés, el paquete aprobado por Washington incluye ocho ítems, incluidos sistemas de cohetes HIMARS, obuses, proyectiles antitanque, drones y piezas para otros equipos militares.
Estados Unidos no reconoce a Taiwán como país, pero es el mayor garante de la seguridad de la isla autónoma.
Sus suministros de armamento, además, son un elemento disuasorio clave contra un posible ataque de Pekín.
Segunda venta en administración Trump
“Esta es la segunda venta de armas a Taiwán anunciada durante el segundo mandato de la administración Trump, lo que demuestra una vez más el firme compromiso de Estados Unidos con la seguridad de Taiwán”, afirmó el Ministerio de Relaciones Exteriores de Taipéi.
La cartera de Defensa añadió que se espera que la venta entre en vigor oficialmente en aproximadamente un mes.
Aunque el acuerdo aún necesita la aprobación del Congreso de Estados Unidos, es poco probable que fracase, dado el consenso entre los partidos sobre la defensa de Taiwán.
El gobierno del presidente taiwanés, Lai Ching-te, se ha comprometido a aumentar sus inversiones en tecnología militar ante las presiones chinas.
La isla tiene su propia industria de defensa, pero su ejército se vería superado ampliamente en un conflicto con China, por lo que sigue dependiendo en gran medida de las armas estadounidenses.
mg (afp, reuters).
MXXXXXXXXXXXXXXXM
MOTA RELACIONADA
Asia, ante la nueva estrategia de seguridad de Trump
Wesley Rahn
NotaDW, 09/12/2025.
La estrategia de EE.UU. para Asia se basa en cerrar acuerdos y conseguir que sus aliados paguen más.
La nueva estrategia de seguridad nacional de Estados Unidos, publicada por la administración Trump la primera semana de diciembre de 2025, ha causado conmoción en Europa. El documento plasma lo que supone un cambio fundamental en las relaciones transatlánticas.
En cuanto a Asia, la estrategia parece más coherente con las políticas anteriores e incluye temas que enfatizan la importancia de un Indo-Pacífico “libre y abierto” y la colaboración con una “red de alianzas” para contener y gestionar a China.
Un cambio que sí revela la estrategia de 2025 es la forma en que la segunda administración de Trump enfoca la rivalidad entre Estados Unidos y China, ya que define los “retos fundamentales” para el futuro de Asia en torno a los acuerdos comerciales, la seguridad de las rutas comerciales y el “mantenimiento de la preeminencia económica”.
A pesar de que la caótica política arancelaria de Trump ha inquietado a los socios estadounidenses en Asia, el nuevo documento de seguridad argumenta que la estabilidad económica, con Estados Unidos a la cabeza, es la mejor base para disuadir a China en el Indo-Pacífico.
La estrategia describe cómo EE. UU. puede aprovechar su poder comercial, tecnológico y militar para alinear tanto a sus aliados como a sus adversarios con los intereses estadounidenses. El texto está cargado de la retórica “Estados Unidos primero”.
La agenda democrática
En el documento ya no se encuentra el énfasis que había en la primera estrategia de seguridad de Trump, publicada en 2017, sobre la “competencia entre grandes potencias”, que advertía que tanto China como Rusia buscaban “dar forma a un mundo antitético a los valores e intereses estadounidenses”. También desaparece la descripción habitual de China como un rival sistémico que impulsa un orden mundial alternativo.
En cambio, el informe está repleto de elogios para Trump, afirmando que el presidente estadounidense, “por sí solo”, ha revertido décadas de “suposiciones estadounidenses erróneas” sobre China, concretamente la idea de que el libre comercio llevaría a Pekín a adoptar valores liberales.
Estados Unidos evitará “imponer cambios democráticos o sociales” en otros países, al tiempo que buscará “relaciones comerciales buenas y pacíficas”. “La enorme influencia de las naciones más grandes, ricas y fuertes es una verdad atemporal de las relaciones internacionales”, añade el documento.
Su tono es notablemente diferente al de la estrategia de 2017, que criticaba a China por “expandir su poder a expensas de la soberanía de otros”. “La agenda democrática ha terminado claramente”, escribe Emily Harding, directora del Programa de Inteligencia, Seguridad Nacional y Tecnología del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) en Washington, en su análisis del documento.
“A Pekín le encantará la declaración explícita de que Estados Unidos prefiere no interferir en los asuntos de otras naciones y la clara declaración sobre el respeto a la soberanía de los Estados”, afirma.
La cuestión Taiwán
El documento dedica un espacio considerable a Taiwán, que Pekín quiere “reunificar” con China continental, y describe la importancia de la isla, que cuenta con una posición estratégica en el mar de la China Meridional. Si bien no reconoce formalmente a Taiwán, Washington es el principal benefactor de la isla en materia de seguridad.
Dada la posición estratégicamente crítica de Taiwán en las rutas marítimas de China Meridional, que tiene “importantes implicaciones para la economía estadounidense”, el informe advierte de que una “potencia probablemente hostil” podría “imponer un sistema de peaje” en la vía navegable o incluso “cerrarla y reabrirla a su antojo”.
Aquí es donde la estrategia insta a los socios estadounidenses en Asia a “intensificar el gasto, y lo que es más importante, hacer mucho más en defensa colectiva”.
Japón y Corea del Sur se mencionan brevemente en el contexto del aumento del gasto y las capacidades de defensa para “disuadir a los adversarios y proteger la primera cadena de islas”, un término estratégico que describe a Japón, Taiwán y Filipinas como una barrera que impide el acceso de la armada china al Pacífico.
Sin embargo, el documento omite la amenaza que representan para Japón y Corea del Sur el programa de armas nucleares y misiles balísticos de Corea del Norte. La única mención de India en el documento también se enmarca en la disuasión en el Indo-Pacífico mediante la cooperación económica. Al mejorar las relaciones comerciales (y de otro tipo) con India, Estados Unidos pretende animar a Nueva Delhi a contribuir a la seguridad del Indo-Pacífico.
Sin grandes sorpresas para la mayoría
Huong Le Thu, subdirector para Asia del International Crisis Group, declaró al noticiero de DW la semana pasada que el documento deja claro que la administración Trump cree que “mantener una ventaja económica es la mejor manera de disuadir los conflictos en el Indo-Pacífico”.
Según Le Thu, la mayoría de los aliados asiáticos de Washington se muestran “ambivalentes” respecto al documento en general, ya que no contiene grandes sorpresas.
Respecto a China, el punto que debería preocupar más a Pekín debería ser el tema central del documento: una reorientación estratégica hacia el hemisferio occidental, con el compromiso de frenar las actividades de los “competidores no hemisféricos”, es decir, del gigante asiático.


























