Por José Agapito Salazar Ibarra,
PARA DURANGOS-21. 041025.
Testimonio de la devoción popular de que goza San Francisco de Asís en la serranía duranguense, es la décima-quinta Carrera (Relevos) Anual en su honor, este día, sobre los 100 kilómetros de esta Capital a El Salto, Dgo.
Una treintena de bautizados y su equipo de apoyo, saldrán a las 6 de la mañana, en vehículos, de la Parroquia de San Francisco en El Salto, al Templo de NS de los Ángeles de esta ciudad de Durango, de donde volverán por carretera a su base.
Allá serán despedidos con una Misa y bendición especial por el Pbro. Lic. Gerardo Velarde Espinoza, Administrador de la Prelatura sáltense, que está en espera de su nuevo Obispo.
Aquí tendrán Misa a las 8 de la mañana que será oficiada por el Pbro. Don Pablo Salazar Rodríguez, quien promovió el ejercicio hace quince años, y luego tomaran carretera durante unas siete horas para cerrar trayecto.
La Prelatura de El Salto, Dgo., es un desprendimiento de la sede arquidiocesana de Durango. Es compleja en muchos sentidos, no solo el geográfico y su riqueza forestal, que sigue vigente por el mejor cuidado que han tenido sus hijos después la depredación de que fue objeto hace décadas.
LA SERRANIA…
Cobró presencia mundial en 1967 al ser secuestrado y martirizado el primer Obispo de Obregón, Son., Mons. José Soledad de Jesús Torres Castañeda, aparentemente por solo robarle el automóvil, según Arturo santos Estebané y sus compañeros, pero en realidad fue por su Pastoreo y manos de quienes si sabían porqué lo hicieron como lo hicieron.
En efecto, Mons. Torres Castañeda, además de golpes y torturas expiró por “descabelle”, con instrumento de punta roma que le clavaron en la base del cerebro, según testificaron los médicos duranguenses que levantaron la autopsia de rigor.
En ese crimen sacrílego no se ha hecho justicia humana, ni se hará. Esto lo denunció en sus Memorias el Arzobispo Don Antonio López Aviña, editadas en vida, Editorial Diana,2002. Dejó promovida la Causa beatificación y la tarea de orar y orar por la misma, hasta que llegue la Hora de Dios.
Después de ese primer episcopocidio siguieron otro (Don Juan Jesús Posadas Ocampo) en México y varios más en el resto de Hispanoamérica. Y hoy, la serranía duranguense, carga con la fama de ser venero de narcóticos y todo lo que eso implica.
ESCUELA DE L A CRUZ
La Escuela de la Cruz, iniciativa venida de la mies cultivada por Conchita Cabrera de Armida, tuvo efervescencia en la Serrania, y generó cristianización de familias al convertirse radicalmente a Cristo las cabezas de las mismas.
Y surgieron testigos de Jesús que también fueron congruentes en lo cívico y social, como Abel Rueda Saravia, de quien sobraron corridos. Yo oí uno, en vivo, hace relativamente pocos años, en un aniversario de Mons.Torres Castañeda.
En fin. Vámonos a la Carrera de San Francisco.


























