Inaplazable, la Presencia Activa de la Sociedad
Por José Agapito Salazar Ibarra.
Para DURANGOS-21. com
DURANGO, DGO., 300625.- Ya no es posible dejar que siga su avance el Mal en sus diversas manifestaciones. Cada vez son más cercanos a nuestras personas, familias, bienes, y Libertades, los ataques de los discípulos del Maligno, pues, por ejemplo, no otra cosa, significan las policías extorsionadoras, arbitrarias, socias del Crimen Organizado: la peste ya casi institucionalizada.
Y es inaplazable que cada vez que se ofrezca, los ciudadanos nos solidaricemos con los que sufren de ése y los demás azotes sociales. Como lo hicieron varias decenas de duranguenses, la tarde-noche del viernes anterior, en demanda de recuperar a la pareja de jóvenes que fueron a Mazatlán y ahí los desaparecieron. Hasta las 7 de la tarde no tenía nuevos datos.
La manifestación fue integrada por las propias familias de los afectados, por vecinos, por amigos y por CIUDADANOS EN GENERAL.
Tal y como ha sucedido en otros casos, al pasarse al aire la noticia, en este caso en el Canal 12, con Héber García Cuellar, surgieron más víctimas, con datos verificables –el universitario, que narró la doble extorsión de que fue objeto, por uniformados de sendas patrullas, en pleno malecón, no en algún rumbo periférico, sin alumbrado, desolado, nó: donde debiera haber SEGURIDAD PUBLICA.
Ojalá una o varias cámaras de vigilancia, públicas o privadas, (a éstas les conviene cooperar, por el Turismo en sí) hayan captado dichos atracos, especialmente el nuevo, el de la pareja de jóvenes. No deseamos que se trate de la gleba de los cárteles, que necesitan más gente ahora que están –o ya no?- en guerra, por aquél desgraciado rumbo.
Estas expresiones vivas de solidaridad, mas organizadas, son una vía para ejercitarnos, en orden a restablecer la República Democrática, cuyo inicio costó un millón de vidas (Revolución de 1910), y que se nos deshace, a nuestra vista. Hubo otra, de cien mil caídos, (La Cristiada, de 1925 a 1935), por motivos más trascendentes, como la Libertad Religiosa. La Zapatista de 1994, casi simbólica, que han intentado usarla de bandera los presupuestívoros, que quisieran ver muerto a Marcos.

























