Regresa Primera Manada de Lobo Mexicano en la Sierra de Durango tras más de 50 Años de Ausencia

Una primera manada de cuatro ejemplares de lobo mexicano fue preliberada en la Sierra Madre Occidental, en la comunidad de El Tarahumar y Bajíos del Tarahumar, municipio de Tepehuanes, como parte del proceso para reintroducir la especie en vida silvestre tras más de cinco décadas de ausencia en la región.

Los ejemplares —un macho alfa, una hembra alfa y dos hembras jóvenes— llegaron desde Estados Unidos mediante un esfuerzo binacional de conservación en el que participan dependencias ambientales de México y autoridades estadounidenses, con coordinación del Gobierno del Estado a través de la Secretaría de Recursos Naturales y Medio Ambiente.

Como parte del proceso previo a su liberación definitiva, los lobos permanecerán temporalmente bajo cuidado humano en un periodo de cuarentena, con el objetivo de favorecer su adaptación al ecosistema donde posteriormente serán liberados.

La titular de la Secretaría de Recursos Naturales y Medio Ambiente, Claudia Hernández Espino, destacó que este proyecto permite consolidar un nuevo santuario para el lobo mexicano en Durango y fortalece las acciones de conservación de la biodiversidad en el estado.

“Durango cuenta con bosques bien conservados gracias al manejo responsable que realizan ejidos y comunidades, lo que permite generar condiciones óptimas para el regreso de especies emblemáticas como el lobo mexicano”, señaló.

El traslado de los ejemplares fue acompañado por el especialista Jorge Servín, líder del proyecto de conservación del lobo mexicano, desde la frontera entre México y Estados Unidos en Ciudad Juárez, Chihuahua. Posteriormente fueron trasladados vía aérea al municipio de Santiago Papasquiaro y después por vía terrestre hasta la comunidad de El Tarahumar y Bajíos del Tarahumar.

En el proyecto participan instituciones como Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Procuraduría Federal de Protección al Ambiente y Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, además de los departamentos de vida silvestre de Arizona y Nuevo México, el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos y autoridades municipales.

También se cuenta con respaldo científico de instituciones académicas como la Universidad Nacional Autónoma de México y la Universidad Autónoma Metropolitana.

La preliberación marca el inicio del proceso de reintroducción del lobo mexicano en los bosques de la Sierra Madre Occidental y posiciona a El Tarahumar y Bajíos del Tarahumar como un nuevo santuario dentro del programa binacional de recuperación de la especie, considerada clave para mantener el equilibrio ecológico de los ecosistemas forestales.

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