La regularización del suelo urbano es una herramienta clave para reducir desigualdades y avanzar hacia ciudades más ordenadas e incluyentes, al brindar certeza jurídica a las familias y permitir la integración de asentamientos a la planeación urbana, señaló el diputado Noel Fernández Maturino.
“Es necesario fortalecer las políticas públicas orientadas a la regularización del suelo urbano, particularmente en asentamientos que aún carecen de certeza jurídica sobre la propiedad, para avanzar hacia un desarrollo urbano más ordenado, justo e incluyente”, expresó.
El legislador explicó que la irregularidad del suelo tiene implicaciones sociales y económicas, ya que limita el acceso de miles de familias a programas gubernamentales de vivienda, financiamiento para el mejoramiento habitacional y proyectos de inversión pública.
En este sentido, consideró que la regularización de lotes debe asumirse como una política pública integral, que además de dar seguridad patrimonial a las familias, permita integrar estos espacios a la planeación urbana bajo criterios de equidad, sustentabilidad y justicia social.
Fernández Maturino señaló que la expansión de asentamientos irregulares no debe entenderse únicamente como una falta a la normativa urbana, sino también como una respuesta social ante la falta de alternativas formales para acceder al suelo urbano.
Asimismo, advirtió que la falta de regularización genera inseguridad patrimonial, riesgo de conflictos legales o desalojos y dificultades para heredar el patrimonio familiar.
“Esta situación impacta directamente en la salud pública, en la calidad de vida de las familias y en la sostenibilidad del desarrollo urbano”, afirmó.
Finalmente, agregó que la ausencia de certeza jurídica también impide que los predios se inscriban en los registros públicos correspondientes, lo que limita su incorporación formal al desarrollo urbano y dificulta la adecuada planeación de las ciudades.


























