La Familia de Nazareth, Referencia Universal

León XIV: El ejemplo de San José enseña que cuidar exige presencia y responsabilidad

 

Por Almudena Martínez-Bordiú.

ACIPRENSA, 12 de marzo de 2026.

01:07 p. m.

 

El Papa León XIV señaló que el ejemplo de San José, quien custodió la familia que el Señor le había confiado, demuestra que la presencia y el cuidado son dimensiones inseparables: “No se cuida sin estar presente, y no se está presente sin asumir la responsabilidad del otro”.

 

Lo afirmó durante una audiencia este jueves en el Vaticano con los participantes en el encuentro cultural “Cátedra de la Acogida”, un evento cultural creado por la asociación Fraterna Domus y otras entidades eclesiásticas.

 

El Santo Padre indicó en su discurso que la vocación cristiana “está orientada a generar comunión entre las personas”, la cual “nace de la capacidad de acoger a los demás, ofreciendo escucha, hospitalidad y asistencia”.

 

“En el centro de toda auténtica acogida hay, de hecho, una relación que nace de la gracia de un encuentro”, subrayó.

 

Presencia y cuidado de los jóvenes

León XIV dirigió su mirada a los jóvenes, quienes a su juicio no son solamente el futuro de la sociedad y de la Iglesia, sino que “constituyen ya su presente vivo y generativo”, especialmente en un tiempo marcado por las transformaciones sociales y culturales.

 

Para el Santo Padre, sus preguntas y sus inquietudes “invitan a renovar el estilo de nuestras relaciones”. Por ello, remarcó que acoger a los jóvenes significa “ponerse a la escucha de sus voces, encontrarse con sus miradas y reconocer que, en sus existencias y en sus lenguajes, el Espíritu continúa actuando y sugiriéndonos caminos renovados de presencia y de cuidado”.

 

A continuación, precisó que la familia, la parroquia, la escuela, la universidad y el trabajo “son espacios privilegiados de identidad cuya tarea primordial está definida precisamente por la presencia”.

 

“Estar presentes en la vida de los demás significa —continuó— compartir tiempo, experiencias y significados, ofreciendo puntos de referencia estables en los cuales los otros puedan reconocerse y crecer”.

 

“No es Él quien se ha perdido, sino nosotros quienes nos hemos alejado”

A la luz de la Sagrada Familia de Nazaret, destacó que “toda comunidad acogedora puede redescubrir su propia llamada y aprender a orientarse en el camino del servicio”.

 

“Así sucede también en la vida de fe: damos por supuesta la presencia de Jesús en nuestra existencia, hasta que de repente parece que ya no está donde lo habíamos dejado. Sentimos entonces una sensación de extravío. En realidad, no es Él quien se ha perdido, sino nosotros quienes nos hemos alejado”, señaló.

 

 

Cuando esto ocurre, el Papa aseguró que debemos “buscarlo con confianza, con el valor de recorrer caminos inexplorados, mirando el mundo con ojos nuevos, llenos de esperanza”.

 

“Buscar a Jesús significa, por tanto, pasar de la seguridad de nuestras convicciones a la responsabilidad del encuentro, aprendiendo a ver y acoger la presencia de Dios, que siempre está ‘más allá’”, subrayó.

 

Según el ejemplo de San José, indicó que “cuidar significa estar al lado del otro con atención, respetar sus decisiones y hacerse cargo de él. Esta actitud pertenece ante todo a Dios, que la Biblia presenta como el guardián de su pueblo”.

 

En consecuencia, afirmó que la familia humana está llamada “a preservar lo que se le ha confiado: las relaciones, la creación, la vida de las hermanas y de los hermanos, especialmente de aquellos que sufren y son más frágiles”.

 

A modo de conclusión, destacó que el cuidado y la presencia “pueden representar dos lámparas en su camino hacia una acogida capaz de abrir senderos de santidad, en una perspectiva nunca autorreferencial, siempre relacional y fraterna”.

 

Etiquetas: San José, Juventud, noticias católicas, Papa León XIV

NOTA RELACIONADA:

 

Arzobispo pide ayunar todos los viernes hasta Pascua “para pedir perdón a Dios” tras profanación de iglesia en México

Por David Ramos.

ACIPRENSA, 11 de marzo de 2026.

 

Al concluir la celebración de la Misa de desagravio por la profanación del Sagrario Metropolitano de San Luis Potosí, conocido también como el Templo de la Compañía, el arzobispo Jorge Alberto Cavazos Arizpe decretó que todos los viernes en esa ciudad mexicana, hasta la celebración de la Pascua, serán de ayuno “para pedir perdón a Dios”.

 

“Desde esta semana decreto en toda la arquidiócesis que hagamos los viernes ayuno, por nuestros pecados, por la conversión de quien hace el mal, para pedir perdón a Dios”, dijo el prelado al finalizar la Misa celebrada en el exterior de la parroquia de la Compañía, que el último 8 de marzo fue vandalizada y profanada por violentas feministas.

 

El Código de Derecho Canónico establece que todos los viernes del año, exceptuando aquellos que coincidan con alguna solemnidad, los católicos deben guardar “abstinencia de carne, o de otro alimento que haya determinado la Conferencia Episcopal”, algo que se vive con más esmero durante la Cuaresma, un tiempo especialmente penitencial para la Iglesia. Regularmente, el ayuno y la abstinencia se guardan el miércoles de Ceniza y el Viernes Santo.

 

Las paredes de piedra de la parroquia, considerada uno de los Monumentos Históricos Inmuebles de México, fueron golpeadas con mazos y pintadas con distintos mensajes contrarios a la Iglesia. Una histórica cruz de piedra en el atrio, que recuerda el lugar donde se fundó San Luis Potosí, a fines del siglo XVI, fue derribada, y prendieron fuego a la puerta de la capilla dedicada a Nuestra Señora de Loreto.

 

Un llamado a ser “artesanos de paz”

Minutos antes, en la homilía que pronunció durante la celebración eucarística, Mons. Cavazos Arizpe destacó que “nuestro Dios a quien adoramos, el único Dios, es amor, es paz”, y nos llama “a que seamos artesanos de paz, a que tengamos la paz de Dios”.

 

“El Dios de la vida, el Dios de la paz”, continuó, es “el Dios de la verdadera oportunidad, porque perdona, porque busca la oveja alejada, porque busca a quien hace cualquier tipo de mal en el mundo para darle su amor, para abrazarlo”.

 

El prelado mexicano recordó que Dios mismo “ha padecido todos los dolores, las injurias, de todos los tiempos, de todo el mundo”, algo que ha quedado plasmado en “sus llagas, sus heridas, que de una manera especial veneramos en la Eucaristía y en otros momentos, de manera especial también en los Viernes Santos”.

 

Siguiendo su ejemplo, alentó a buscar “caminos de paz y de hermandad, de oración, de encuentro, no de desencuentro”.

 

“Que esta experiencia nos haga, hermanas y hermanos, fortalecer nuestra unidad, alegrarnos en Dios que es misericordia, y asimismo comprometernos todos, sacerdotes, religiosas, religiosos, fieles de las diferentes comunidades, a trabajar con el amor de Dios y con la paz”.

 

El Arzobispo de San Luis Potosí destacó además que “Dios de las situaciones difíciles y tristes, de los males, saca bienes. Así pasó cuando nos redimió con la Pasión, la muerte, y la Resurrección de Cristo”.

 

“Dios busca, no condena. Así hagamos nosotros, y así mismo podamos nosotros crear esa hermandad en el amor y la misericordia del Señor”, expresó.

 

“Podrán destruir incluso nuestros templos, pero nunca nuestra fe”

Por su parte, el P. Jorge Aurelio Ramírez Torres, párroco de La Compañía, agradeció la presencia del Arzobispo de San Luis Potosí y la celebración de desagravio, en la que participaron también sacerdotes y laicos de otras comunidades de la ciudad mexicana: “Esto es bálsamo para nuestra alma desgarrada”.

 

“Podrán incluso destruir nuestros templos, pero nunca nuestra fe, nunca nuestra certeza de que Jesús está con nosotros”, aseguró el sacerdote.

 

Resaltando el llamado a la paz del arzobispo mexicano, el P. Ramírez Torres alentó a que la agresión sufrida sirva para fomentar “una fe más viva, más comprometida, una fe que transforme nuestra sociedad en una civilización del amor”.

 

Tras la Misa, se expuso el Santísimo Sacramento en el exterior de la parroquia, en un momento de adoración que, tras una procesión encabezada por Mons. Jorge Alberto Cavazos Arizpe, continuó al interior del templo mexicano.

 

Etiquetas: Obispos de México, noticias católicas, Iglesia Católica en México

 

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