La reforma electoral impulsada desde el Ejecutivo federal no será aprobada en los términos planteados, al no contar con el respaldo total de las fuerzas que integran la mayoría, afirmó la diputada federal del PAN, Paty Jiménez.
Señaló que ni el Partido Verde ni el PT estarían en condiciones de apoyar la reducción de legisladores plurinominales, ya que una parte importante de sus diputaciones proviene de la representación proporcional.
Al fijar la postura del Partido Acción Nacional, la legisladora dejó claro que su bancada no respalda la eliminación de los plurinominales. Explicó que esta figura garantiza la representación de las minorías y evita mayorías absolutas sin contrapesos en el Congreso. “Los plurinominales no son un privilegio, son un mecanismo democrático que asegura pluralidad y equilibrio”, sostuvo.
Como alternativa, propuso un esquema mixto: de los 200 diputados plurinominales actuales, 100 se asignen al mejor segundo lugar en cada distrito —como ya ocurre en Durango— y los otros 100 permanezcan por lista nacional, con el fin de mantener la representación proporcional sin desaparecer espacios que permiten la participación de distintas fuerzas políticas.
Respecto al financiamiento público a los partidos, rechazó reducirlo al advertir que una disminución podría abrir la puerta al dinero del crimen organizado. Subrayó que debilitar el financiamiento institucional incrementa el riesgo de infiltración ilegal en campañas y estructuras partidistas.
Recordó que en las elecciones pasadas se registraron hechos de violencia contra candidatas y candidatos, así como indicios de intromisión del crimen organizado, por lo que insistió en que no se pueden debilitar los mecanismos de control electoral. “Lo que necesitamos es más vigilancia, no menos reglas”, puntualizó.
Añadió que el PAN plantea anular las elecciones donde se compruebe financiamiento ilícito y retirar la candidatura a quienes tengan vínculos con grupos criminales, como una medida para frenar la penetración del crimen en la vida pública.
Asimismo, defendió las facultades del Instituto Nacional Electoral, al considerarlo una institución clave en la construcción democrática del país. Sostuvo que el sistema electoral vigente ha permitido procesos de alternancia pacífica y pluralidad política.
Finalmente, reiteró que cualquier reforma electoral debe fortalecer la democracia, garantizar la representación de todas las voces y proteger a las instituciones que han dado estabilidad al país.

























