La pavimentación y rehabilitación de la vialidad Río Grande mejoró la conectividad, el entorno urbano y la actividad comercial de la zona, al transformar un tramo que anteriormente presentaba terracería, baches y falta de infraestructura básica.
Vecinas y emprendedoras del sector señalaron que, tras la intervención, la vialidad cuenta con pavimento, iluminación, señalética, banquetas y reforestación, lo que ha permitido mayor seguridad para peatones y automovilistas, además de un incremento en las ventas de los negocios establecidos en el área.
Valeria Gómez, comerciante con un puesto de tacos en la zona, recordó que antes el polvo y los baches complicaban la movilidad. “Se me hace muy padre que hayan pavimentado; incluso una vez se nos atoró el carro en un bache”, comentó, y añadió que ahora el entorno es más ordenado y las ventas han mejorado.
En el mismo sentido, Rosy Gutiérrez, emprendedora del sector, explicó que la pavimentación agilizó el tránsito y generó mejores condiciones para quienes caminan por la vialidad. “Ha sido mucha la diferencia. Antes, con la terracería, se batallaba con los carros y el movimiento era lento. Hoy hay más tranquilidad para quienes caminan y las ventas aumentaron desde que se pavimentó”, expresó.
Durante la presentación de los avances de la obra, el presidente municipal Toño Ochoa señaló que estas acciones son resultado del pago del predial por parte de la ciudadanía y anunció que en 2026 iniciará la tercera etapa de la vialidad Río Grande.

























