Con recursos provenientes del pago del impuesto predial, el Gobierno Municipal de Durango concluyó dos etapas de la avenida Río Grande, una obra vial que mejora la conectividad al enlazar la carretera a México con la carretera al Mezquital y facilita la movilidad en zonas habitacionales y escolares de la ciudad.
La vialidad cuenta con pavimento, banquetas, iluminación, señalética y acciones de reforestación, lo que ha permitido ordenar el tránsito y mejorar las condiciones de seguridad para peatones y automovilistas. La obra se consolida como una de las intervenciones de mayor impacto en materia de conectividad impulsadas por la administración municipal.
Vecinas y vecinos de la zona señalaron que la avenida ha mejorado la accesibilidad y reducido riesgos, principalmente durante los horarios escolares. Daniela Correa, madre de familia del fraccionamiento Pirineos, indicó que antes de la intervención no existían condiciones adecuadas para el cruce vehicular. “Ahorita ya hay pavimento, banqueta y más seguridad”, expresó.
En el ámbito educativo, Demetrio Fernández, director de la Escuela Secundaria Ricardo Rentería, recordó que anteriormente el área se veía afectada por polvo y encharcamientos en temporada de lluvias. “Para la comunidad educativa ha sido de mucho beneficio la vialidad Río Grande; estamos en espera de la tercera etapa”, comentó.
Al referirse a la obra, el presidente municipal Toño Ochoa señaló que el pago del predial ha permitido avanzar en proyectos de infraestructura vial y confirmó que, con la participación ciudadana, se prevé el inicio de una tercera etapa para completar la avenida Río Grande.

























