La marcha realizada la tarde del pasado 15 de noviembre en Durango, considerada por las autoridades como la de mayor incertidumbre, concluyó sin daños a edificios gubernamentales ni a comercios, y sin conatos de bronca ni personas lesionadas.
Los organizadores de la manifestación llevaron personal dedicado a evitar actos de vandalismo, lo que permitió que la concentración, a la que asistieron alrededor de 200 personas, se desarrollara en calma.
Un joven manifestante explicó que participó por preocupación ante la inseguridad a nivel nacional.
“Muchas veces me han dicho que no tengo de qué preocuparme, que estoy joven… pero quizá en un futuro a mí me afecte. El día de mañana, que yo sea padre de familia, que tenga que trabajar, eso es lo que no quiero”, señaló.
El participante agregó que teme que la situación empeore y que futuras generaciones enfrenten riesgos.

























