La Presa Tunal II avanza como pieza clave del sistema hídrico que permitirá suministrar agua limpia y continua a la capital durante los próximos 50 a 70 años, al complementarse con la planta potabilizadora y la red de distribución ya en operación, precisó el gobernador Esteban Villegas Villarreal.
El proyecto, impulsado tras décadas de gestión y ahora respaldado por el Gobierno Federal, fue destacado por el gobernador Villegas Villarreal como un esfuerzo estratégico para asegurar salud, abastecimiento y desarrollo económico.
La obra forma parte del plan integral que incluye captación, potabilización y distribución por gravedad hacia macrotanques como Gemelos, Tapias y La Virgen, lo que ya ha permitido suministro de agua las 24 horas en zonas que antes recibían el servicio por horas. Con la presa, se eliminará la dependencia de pozos con presencia de flúor y arsénico y se permitirá la recuperación de los mantos acuíferos.
El proyecto contempla el desvío del río y la construcción de una cortina de casi 100 metros, con una capacidad de almacenamiento superior a la de la presa Guadalupe Victoria, además de una estación de bombeo para conducir el agua hacia la planta potabilizadora.
La planta potabilizadora inició operación durante la actual administración estatal, tras gestionarse primero como respuesta a un problema de salud pública. Con ello se completó la primera etapa de un esquema que ahora se consolida con la construcción de la presa, considerada histórica en la planeación hídrica del estado.
El mandatario estatal recordó que la propuesta original se diseñó desde el programa Agua Futura para Durango, que planteó un sistema integral para sustituir progresivamente el agua de pozo por agua tratada y de captación superficial. Asimismo, reconoció el respaldo de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, la colaboración de ejidatarios y el acompañamiento social para concretar la obra.
La Presa Tunal II garantizará el abasto continuo para la población y facilitará nuevos procesos de inversión y crecimiento económico en Durango. Según la administración estatal, se trata de una infraestructura “sin colores ni partidos” y resultado de años de trabajo técnico y gestión interinstitucional.

























