La construcción de la Presa Tunal II representa un paso histórico para garantizar agua potable durante los próximos 50 años y detonar el desarrollo económico y social de Durango, afirmó el presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política (Jugocopo), Ernesto Alanís Herrera, al destacar que esta magna obra es resultado del trabajo en equipo entre los tres niveles de gobierno.
El legislador reconoció la voluntad política de la presidenta Claudia Sheinbaum y del gobernador Esteban Villegas Villarreal, quienes —dijo— han demostrado que cuando se trabaja sin intereses partidistas, los resultados llegan en beneficio de la ciudadanía.
Alanís subrayó la inversión histórica superior a 4 mil millones de pesos, que garantizará agua limpia las 24 horas del día, los siete días de la semana, y generará más de mil 400 empleos directos y dos mil 800 indirectos, impulsando la economía local.
Agregó que la presa, acompañada de una planta de bombeo y un acueducto, marcará un antes y un después en la historia de la capital duranguense, al mejorar la calidad de vida, fortalecer la salud pública y atraer nuevas inversiones.
En materia ambiental y agrícola, destacó que el proyecto permitirá recuperar los mantos acuíferos al reducir la extracción de agua de pozos, lo que beneficiará al campo y reforzará la producción agrícola.
“El desarrollo de las ciudades modernas depende del acceso al agua, la energía, la tierra, la mano de obra y las capacidades locales; con esta obra, Durango se perfila hacia una nueva etapa de crecimiento y bienestar”, expresó el también coordinador del Grupo Parlamentario del PRI, quien reiteró que el Congreso acompañará los esfuerzos comunes para mantener a Durango en la ruta del desarrollo.

























