Para mejorar la eficiencia en el uso y distribución del agua potable, la diputada Ana María Durón Pérez propuso reformar la Ley de Agua para el Estado, con el fin de modernizar los sistemas de monitoreo y control que permitan detectar y atender oportunamente las fugas en las redes municipales.
La legisladora del Grupo Parlamentario del PRI explicó que las fugas son una de las principales causas del desperdicio de agua potable, al originarse en uniones, válvulas o fracturas de tuberías. Recordó que, según la Comisión Nacional del Agua, en México se pierde cerca del 40 por ciento del agua distribuida debido a estos daños, lo que afecta la viabilidad financiera de los organismos operadores y limita la expansión del servicio.
Durón Pérez destacó que el Banco Mundial estima pérdidas de entre 25 y 50 por ciento del agua tratada en países en desarrollo, por lo que urge dotar a los municipios de herramientas legales y tecnológicas para reducir pérdidas y mejorar la calidad del servicio.
“Los ayuntamientos tienen la responsabilidad constitucional de garantizar el suministro de agua y saneamiento; modernizar sus redes y medir correctamente las fugas es también una acción de responsabilidad ambiental, social y financiera”, afirmó.
La iniciativa, subrayó, responde a una de las principales demandas ciudadanas: cuidar el agua y asegurar que llegue a los hogares, comunidades y sectores productivos que más la necesitan.


























