El fraccionamiento Río Dorado es un proyecto que fue autorizado desde 2013, el cual cumplió con todo lo que la ley pedía para este tipo de desarrollo habitacionales, informó Norma Miramontes Ayala, directora municipal de Desarrollo Urbano.
Para la funcionaria municipal, la problemática que presenta esa zona habitacional tiene que ver con la falta de áreas de recreación, que no puede regular el municipio pues el espacio no ha sido entregado al ayuntamiento.
“Mira, técnicamente el fraccionamiento Río Dorado hizo todo lo que la ley permitía, es decir no incumplir ninguna normativa ni estatal ni municipal en la construcción de los fraccionamientos, es decir, se permitía esos niveles, las dimensiones las cumplió con base a reglamento”, precisó la directora.
“Quizá ahí el faltante es equipar las zonas de donación, yo considero que los problemas de salud mental o los problemas sociales que pueda tener una sociedad es por falta de áreas de recreación, el fraccionamiento Río Dorado no ha entregado, no ha municipalizado las áreas de recreación, o no las ha equipado porque no ha terminado el procedimiento, insisto no ha incumplido ninguna normativa, nosotros revisamos las licencias de construcción, las licencias de urbanización y todo fue conforme al marco legal que lo permitía”
El reglamento permite que la planta baja y tres niveles no tengan elevador, por lo que no hay incumplimiento en las normativas en Río Dorado, agregó la directora, en tanto que la segregación existente es producto de que se autorizó desde 2013 y se apegaron a lo que permitía la normativa, insistió.
Durangos21 ha documentado las dificultades que se viven en dicho centro habitacional distante a 15 minutos de la mancha urbana, que cuenta hoy en día con 11 mil familias aproximadamente, según datos oficiales.

























