El delegado de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) en Durango, José Carlos Arellano, aseguró que no ha recibido presiones por parte de actores políticos para evitar sanciones o clausuras a empresas, y advirtió que no cederá en caso de que estas lleguen a presentarse.
“Nunca, no, para nada. Ningún tipo de presión de algún grupo político”, afirmó Arellano, quien agregó que en los tres meses que lleva en el cargo no ha enfrentado ese tipo de situaciones y que, según su equipo con más tiempo en la institución, no es una práctica común en el estado.
Las declaraciones se dieron luego de que la semana pasada el titular nacional de Profeco, César Iván Escalante, revelara que durante un operativo fue contactado por cuatro personas vinculadas al movimiento político de Morena para frenar la colocación de sellos de clausura en un establecimiento. “Cada vez eran de más nivel. Mi intuición fue: ‘se va a enterar la presidenta’, entonces le llamé y me dijo: ‘Iván, dale, es tu chamba’”, narró.
Arellano respaldó la postura del procurador federal y subrayó que la delegación en Durango mantiene la misma línea. “Afortunadamente no me ha tocado estar en esa posición, pero que ni lo intenten, porque no vamos a ceder”, advirtió.

























